Las normas europeas destinadas a impulsar una cadena de suministro de baterías fabricadas en Europa encarecen en 2.100 euros el precio de los coches eléctricos, según un nuevo informe citado por Euronews. El estudio cuestiona que la estrategia comunitaria esté ayudando a la industria automovilística a ganar competitividad.
Más costes para consumidores y contribuyentes
El informe sostiene que la política industrial europea está protegiendo principalmente a los fabricantes ya consolidados. Ese respaldo tendría un coste que recaería tanto sobre los compradores de vehículos eléctricos como sobre los contribuyentes.
La principal crítica del análisis es que las medidas adoptadas para reforzar la producción europea de baterías no estarían resolviendo el problema de fondo del sector. En lugar de mejorar su posición frente a la competencia, la estrategia podría limitarse a sostener a las empresas existentes mediante reglas y apoyos públicos.
Una estrategia industrial bajo escrutinio
El debate se sitúa en un momento delicado para la industria automovilística europea, que afronta dificultades para mantener su competitividad en el mercado de los vehículos eléctricos. El informe considera que la respuesta de las instituciones comunitarias prioriza la protección del tejido industrial establecido frente a una transformación más eficaz del sector.
La estimación de 2.100 euros refleja, según ese análisis, el impacto directo de las exigencias vinculadas al origen europeo de las baterías sobre el coste de los vehículos. La fuente no detalla la metodología empleada ni especifica qué fabricantes o modelos quedarían afectados.











