La Autoridad Bancaria Europea (EBA) ha pedido a la Comisión Europea que estudie una posible ampliación de las normas de MiCA para las empresas que facilitan a sus clientes el acceso a préstamos de finanzas descentralizadas (DeFi). La consulta de la Comisión estará abierta hasta el 30 de septiembre a las 23:59, hora central europea de verano.
La respuesta de la EBA, fechada el 24 de septiembre, no modifica por sí misma ninguna regla sobre préstamos ni impone nuevas obligaciones a las compañías. El organismo reclama un análisis de costes y beneficios antes de decidir si conviene regular determinadas actividades de intermediación y las plataformas o productos que conectan a los usuarios con protocolos de lending.
El punto de fricción: el acceso a protocolos DeFi
Un préstamo puede ejecutarse íntegramente en un protocolo desplegado en una cadena de bloques, mientras una empresa proporciona la aplicación o la interfaz que permite al cliente utilizarlo. Para la EBA, esa puerta de entrada controlada por una compañía debe formar parte del análisis regulatorio, aunque el contrato inteligente siga funcionando en la cadena sin intervención directa de un operador.
El supervisor plantea dos cambios principales. El primero consistiría en incorporar la intermediación de préstamos y endeudamiento con criptoactivos a la lista de servicios que pueden prestar los proveedores de servicios de criptoactivos (CASP) bajo MiCA. El segundo establecería requisitos para los CASP que faciliten el acceso a protocolos DeFi, ya sea mediante una interfaz o a través de un producto que ofrezca exposición a este tipo de préstamos.
La Comisión tendría que valorar antes la dimensión de estas actividades, el grado de participación minorista y la importancia de los riesgos. También debería definir con precisión qué se entiende por facilitar el acceso. No es lo mismo una aplicación que conecta al usuario con un protocolo, un servicio que intermedia directamente en un préstamo o un producto financiero que ofrece exposición a DeFi.
Más controles para los usuarios y los proveedores
Entre las medidas sometidas a análisis figuran pruebas de idoneidad para determinar si un cliente debería participar en estas operaciones, límites al apalancamiento y una información más completa sobre sus riesgos. La EBA también señala posibles carencias en los datos sobre comisiones, rendimientos o cambios en los requisitos de garantía.
El organismo advierte de que el apalancamiento puede amplificar las pérdidas y de que la ausencia de evaluaciones de solvencia puede contribuir al sobreendeudamiento. Su revisión también menciona riesgos asociados a la mezcla de fondos, las interrupciones del servicio, los ataques informáticos y una gestión deficiente de los registros.
Para las operaciones realizadas mediante protocolos verdaderamente descentralizados, la EBA propone advertencias específicas sobre la posible falta de protecciones regulatorias. Además, plantea estudiar la certificación de protocolos de préstamos que demuestren resistencia frente a ciberataques.
El documento contempla asimismo limitar la intermediación o facilitación, por parte de los CASP, de préstamos vinculados a tokens que encajen en la definición de tokens referenciados a activos o de dinero electrónico de MiCA cuando sus emisores no dispongan de la autorización exigida por esa norma.
La consulta no decide aún el futuro de los préstamos DeFi
Las distintas vías de acceso ya existen. La guía de MetaMask sobre préstamos describe el acceso desde la propia aplicación a fondos de monedas estables de Aave, mientras que la documentación de Aave señala que los usuarios pueden llegar al protocolo a través de su interfaz, de otras aplicaciones o mediante la interacción directa con contratos inteligentes.
Estos ejemplos muestran que una futura regulación podría concentrarse en el punto de entrada utilizado por el cliente, sin alterar necesariamente la ejecución del préstamo en la cadena. Aun así, la propuesta no determina si una aplicación concreta está disponible para usuarios de la Unión Europea ni cómo se clasificaría a sus operadores bajo una eventual nueva obligación.
Las aportaciones recibidas hasta el 30 de septiembre servirán para elaborar el informe de la Comisión sobre la aplicación de MiCA y la evolución de los mercados de criptoactivos. Bruselas podría acompañarlo de una propuesta legislativa si considera que está justificada. Hasta entonces, las medidas de la EBA son opciones para el análisis, no normas vigentes.










