Matt Cole, consejero delegado de Strive, sostiene que Bitcoin (BTC) podría apreciarse «efectivamente hasta el infinito» frente al dólar estadounidense si la confianza en la divisa termina quebrándose. Su argumento no parte de una mejora extraordinaria de la red o de la tecnología de Bitcoin, sino del deterioro que, a su juicio, amenaza al dólar por el elevado nivel de deuda de Estados Unidos y la forma en que Washington la financia.
Para Cole, la cuestión central no es cuánto puede avanzar Bitcoin por sus propios méritos, sino cuánto poder adquisitivo puede perder la moneda en la que se mide su precio. En ese escenario, el valor de BTC expresado en dólares podría subir con fuerza aunque el activo no experimente cambios fundamentales.
La deuda estadounidense, en el centro del razonamiento
El análisis del CEO de Strive se apoya en el funcionamiento del mercado de bonos estadounidense. Cole afirma que, sin la intervención de la Reserva Federal y del Departamento del Tesoro, el rendimiento del bono a 10 años ya estaría por encima del 10%. Se trata de una valoración contundente sobre el grado de influencia que ejercen las autoridades en la financiación de la deuda pública.
Según su planteamiento, el mercado no puede determinar con plena libertad el tipo de interés necesario para financiar la deuda acumulada por Estados Unidos. Mientras el Gobierno mantenga déficits presupuestarios elevados y la política no muestre una disposición clara a reducir el gasto de forma significativa, la presión sobre el sistema seguirá aumentando, en opinión de Cole.
Desde esa perspectiva, la exposición a Bitcoin deja de ser principalmente una apuesta por una tecnología financiera. Cole la presenta como una posición frente a la posibilidad de que la disciplina fiscal estadounidense se deteriore y obligue a recurrir a un mayor endeudamiento o a más apoyo para mantener estable el mercado de bonos.
Una oferta limitada frente a un dólar debilitado
Strive prevé que el precio de Bitcoin registre un crecimiento medio anual del 50% hasta 2030. Cole considera incluso que esa estimación es conservadora, de acuerdo con el planteamiento recogido por la compañía.
La base de esa previsión es la diferencia entre la oferta fija de Bitcoin y la capacidad de los gobiernos para ampliar la cantidad de dinero y deuda denominada en sus monedas. Bitcoin tiene un límite máximo de 21 millones de unidades. Por tanto, si el dólar pierde valor, el precio de cada unidad de BTC expresado en dólares podría aumentar de manera muy significativa sin que cambien las características esenciales del activo.
En ese sentido, la expresión «hasta el infinito» no describe una transformación concreta de Bitcoin, sino un escenario extremo de depreciación de la moneda estadounidense. El precio sería cada vez mayor en dólares porque la unidad de referencia valdría cada vez menos.
El papel de las empresas con Bitcoin en tesorería
Cole también defiende que el modelo de las empresas que mantienen Bitcoin en sus tesorerías sigue siendo válido. A su juicio, las dificultades observadas durante el mercado bajista afectaron sobre todo a compañías con una financiación débil o con estrategias poco definidas.
Las empresas con suficiente capital y condiciones de deuda favorables, sostiene, pudieron continuar acumulando Bitcoin. Strive se incluye en ese grupo: la compañía utiliza los mercados de capitales para aumentar la cantidad de BTC mantenida en su balance.
La tesis del ejecutivo vincula así tres elementos: la deuda de Estados Unidos, la evolución del dólar y la oferta limitada de Bitcoin. Su conclusión es que el principal riesgo para el sistema no estaría en que Bitcoin deje de funcionar, sino en que la moneda utilizada para valorar el activo pierda parte de su confianza y de su poder adquisitivo.











