La División de Finanzas Corporativas de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) ha establecido una distinción condicionada entre los recibos que acreditan la propiedad de activos depositados para staking y los tokens emitidos por protocolos de staking líquido. La aclaración, incluida en una pregunta frecuente publicada el 25 de septiembre, no clasifica expresamente productos como cbETH, de Coinbase, o stETH, de Lido, pero pone el foco en un aspecto práctico: poder vender un token no garantiza recuperar de inmediato el ether (ETH) depositado ni hacerlo al mismo valor.
La SEC diferencia entre recibos y tokens de protocolo
Según la explicación de la SEC, un recibo puede considerarse una herramienta digital cuando acredita que se ha depositado un activo digital y que el depositante conserva su propiedad. En ese supuesto, el emisor del recibo no obtiene el control del activo ni puede transferirlo, prestarlo, pignorarlo, reutilizarlo o exponerlo a reclamaciones de terceros.
La agencia también contempla que un token emitido por un proveedor de staking líquido basado en un protocolo pueda ser, en cambio, un activo digital. Esa posible clasificación dependería de que su valor esté vinculado a un sistema de criptoactivos operativo y a la oferta y la demanda del mercado.
El matiz es relevante: la SEC utiliza el término “puede” y no asigna automáticamente una categoría jurídica a todos los productos que se presentan como tokens de staking líquido. La propia respuesta tampoco determina la situación de cbETH ni de stETH. Para analizar cada caso importan las condiciones del producto: quién conserva el ETH depositado, cómo se ejerce el derecho de canje y qué sucede si el titular opta por vender el token.
La SEC ya había descrito en agosto de 2025 los tokens de staking líquido como instrumentos transferibles que representan activos depositados y las recompensas acumuladas. Aquella posición se limitaba a los modelos descritos por la agencia y no abordaba el restaking ni las estructuras en las que el proveedor controla las decisiones de staking, fija o garantiza las recompensas o facilita rendimientos adicionales. Quedar fuera de ese planteamiento, por sí solo, tampoco implica que una estructura sea considerada un valor.
Dos vías distintas para recuperar el ETH
Las condiciones de Coinbase y Lido muestran que la salida del inversor depende del diseño de cada producto. En el caso de cbETH, Coinbase señala en su acuerdo de usuario para Estados Unidos que el token representa ETH depositado a través de la plataforma, junto con las recompensas asociadas y después de descontar comisiones o penalizaciones por reducción del saldo derivadas de comportamientos indebidos de validadores. La compañía afirma que mantiene ese ETH y sus recompensas en nombre de los titulares de los tokens, sin que la propiedad se transfiera a Coinbase.
cbETH puede venderse, transferirse o mantenerse en una cartera externa. Sin embargo, la venta es una operación de mercado: el precio puede apartarse del de ETH o del ETH depositado, y Coinbase no garantiza que exista un comprador ni respalda la liquidez del token.
El canje contractual sigue otro procedimiento. El titular debe tener una cuenta de Coinbase en buen estado, cumplir los requisitos de elegibilidad para staking y estar sujeto a posibles restricciones geográficas y plazos de tramitación. El resultado inicial es ETH depositado, con las recompensas correspondientes y menos las comisiones o penalizaciones aplicables; no necesariamente ETH libre para gastar de forma inmediata. Para disponer de este último, todavía hay que solicitar la retirada del staking y esperar a que se complete el proceso de Ethereum.
En Lido, el usuario deposita ETH en un contrato inteligente y recibe stETH. Para recuperar el ETH mediante el protocolo debe presentar una solicitud de retirada y entrar en una cola. La alternativa es vender stETH a otro operador sin esperar ese proceso.
“Líquido” no significa canje inmediato
La retirada a través de Lido puede ralentizarse por la capacidad de la cola y por las salidas de los validadores de Ethereum. Además, la cantidad recibida está sujeta al sistema de contabilización del protocolo y puede verse afectada por acontecimientos adversos, como penalizaciones a validadores.
La venta en el mercado secundario puede ser más rápida, pero solo si existe una contraparte dispuesta a operar a un precio aceptable. En momentos de menor liquidez pueden ampliarse los diferenciales, aumentar el deslizamiento y aparecer un descuento frente a ETH. Lido también identifica riesgos relacionados con los contratos inteligentes, la gobernanza y los validadores, y señala que stETH y wstETH no cuentan con una aprobación regulatoria general del protocolo.
La conclusión de la respuesta de la SEC es más limitada que una certificación de estos productos. La clasificación regulatoria no resuelve por sí sola quién controla el activo, qué vía de reembolso está disponible, qué se recibe inicialmente ni qué retrasos o pérdidas pueden producirse. En el staking líquido, la posibilidad de transferir un token describe su movilidad en el mercado, no una promesa de convertirlo inmediatamente en ETH no depositado y a un valor fijo.











