La Reserva Federal de Estados Unidos ha presentado dos propuestas para establecer cómo podrán los bancos emitir stablecoins y qué activos deberán mantener como respaldo. Las iniciativas dan los primeros pasos para aplicar la GENIUS Act, aprobada el año pasado, y abren una vía regulada para que las entidades bancarias lancen sus propias monedas digitales vinculadas al dólar.
Las normas todavía no son definitivas. La Fed abrirá ahora un periodo de consulta pública de 60 días, tras el cual podrá introducir cambios antes de aprobar el marco final. Aun así, el planteamiento fija con mayor claridad las condiciones que deberán cumplir los bancos interesados en entrar en este mercado.
Requisitos para que los bancos emitan stablecoins
Las entidades supervisadas por la Reserva Federal tendrán que presentar información suficiente para que el supervisor pueda valorar si están preparadas para emitir una stablecoin. Entre la documentación exigida figuran un plan de negocio, información financiera y políticas relacionadas con la gestión de riesgos y la seguridad.
La evaluación no se limitará, por tanto, a la capacidad tecnológica del banco. La Fed también analizará su situación financiera y los mecanismos previstos para controlar los riesgos asociados a la emisión y gestión de estos activos digitales. La autorización quedará condicionada al cumplimiento de los requisitos que establezca el supervisor.
El otro elemento central de las propuestas son las reservas. Las stablecoins deberán estar respaldadas por activos muy líquidos, con el objetivo de que sus usuarios puedan canjearlas rápidamente por el valor de referencia incluso cuando los mercados atraviesen episodios de tensión.
Michael Barr, gobernador de la Fed, ha defendido que una stablecoin solo puede considerarse estable si sus tenedores tienen la posibilidad de canjearla de forma fiable, rápida y por su valor íntegro en circunstancias diversas. El diseño de las reservas busca reducir el riesgo de que un emisor se quede sin liquidez si un número elevado de usuarios intenta recuperar sus fondos al mismo tiempo.
La frontera entre intereses e incentivos
Las propuestas también abordan los pagos asociados a la tenencia de stablecoins. La GENIUS Act prohíbe que los emisores paguen directamente intereses o rendimientos a los titulares de estos tokens. La Reserva Federal pretende evitar que esa prohibición se sortee mediante empresas o plataformas terceras que canalicen los pagos.
Sin embargo, el marco podría dejar espacio para ciertos programas de incentivos. La fuente apunta a fórmulas parecidas a los puntos o ventajas que ofrecen algunas tarjetas de crédito, aunque la distinción entre una recompensa permitida y un interés prohibido tendrá que concretarse en la regulación.
La cuestión es especialmente relevante para grandes compañías del sector cripto como Coinbase, que pueden ofrecer recompensas a los usuarios por mantener stablecoins. El alcance exacto de las nuevas reglas determinará qué modelos comerciales podrán mantenerse y cuáles quedarían sujetos a las restricciones de la GENIUS Act.
Un marco todavía pendiente de completar
La Reserva Federal no es el único organismo estadounidense que trabaja en la aplicación de la ley. El Departamento del Tesoro y otros reguladores financieros también están preparando sus propias normas, por lo que el régimen definitivo aún debe tomar forma.
La dirección general, no obstante, resulta cada vez más definida: las stablecoins dejan de aparecer únicamente como un producto de empresas especializadas en criptomonedas y pasan a contar con una vía regulada dentro de la banca estadounidense. Los bancos podrán emitir sus propios dólares digitales si mantienen reservas suficientes y cumplen las exigencias de los supervisores.












