Rabobank mantiene su visión favorable sobre las acciones vinculadas a la inteligencia artificial pese al aumento de las advertencias sobre los riesgos de desarrollar modelos cada vez más potentes. El banco considera que el reciente episodio de volatilidad en los mercados no ha cambiado, por ahora, las perspectivas del sector.
El temor a una ralentización tuvo un efecto limitado
La preocupación por la seguridad y el ritmo de expansión de la IA provocó inquietud en los mercados financieros a principios de este mes. Varias figuras destacadas de la industria estadounidense reclamaron más cautela en el desarrollo de sistemas avanzados, una posición que tuvo un reflejo inmediato en bolsa.
Las compañías de semiconductores llegaron a perder casi un 6%, aunque el retroceso fue breve. Los valores recuperaron rápidamente buena parte del terreno perdido y el Nasdaq volvió a marcar un máximo histórico la semana pasada. Para Rabobank, esta reacción sugiere que los inversores no están descontando actualmente una desaceleración significativa de la actividad relacionada con la inteligencia artificial.
El banco neerlandés admite que las preocupaciones sobre el desarrollo de esta tecnología son relevantes, pero considera difícil que se traduzcan en una frenada coordinada a escala mundial. Si las empresas estadounidenses redujeran su ritmo de avance, sus competidores de otros países podrían continuar desarrollando sus propios modelos y aplicaciones.
En este escenario, China ocupa una posición central. Tanto Pekín como Washington buscan reforzar su ventaja en inteligencia artificial, por lo que Rabobank ve poco probable que ambos países alcancen un acuerdo para limitar de forma conjunta el desarrollo del sector.
La demanda de infraestructura sigue sosteniendo al sector
La tesis del banco también se apoya en la necesidad creciente de capacidad de cálculo. Muchas empresas apenas han comenzado a incorporar herramientas de IA en áreas como la atención al cliente, la investigación, el desarrollo de software y las tareas administrativas.
La expansión de los agentes de IA podría elevar todavía más esa demanda. Estos sistemas necesitan una infraestructura considerable para funcionar, lo que mantiene el foco sobre los centros de datos, las unidades de procesamiento gráfico (GPU), los chips de memoria y el suministro energético.
Rabobank señala que la situación del mercado de semiconductores ya refleja esa presión. Los chips de memoria avanzados y las GPU continúan siendo escasos, un indicio de que la demanda de infraestructura vinculada a la IA podría mantenerse elevada por el momento.
La confianza de los inversores en este segmento también ha mejorado recientemente, según el banco. Las acciones de Micron Technology, Samsung Electronics y SK Hynix se han recuperado, en un contexto de renovado interés por los fabricantes y proveedores de componentes necesarios para la expansión de la inteligencia artificial.
Valoraciones exigentes, pero sin señales de burbuja puntocom
Rabobank tampoco considera que el mercado se encuentre ahora en una situación comparable a la burbuja puntocom. El Nasdaq 100 cotiza en torno a 21 o 22 veces los beneficios previstos, frente a una media aproximada de 23 veces durante los últimos diez años.
La comparación no implica que las acciones tecnológicas sean baratas. Sin embargo, el banco destaca que las principales empresas relacionadas con la IA cuentan actualmente con una facturación elevada, márgenes de beneficio amplios y flujos de caja sólidos.
Los riesgos siguen presentes. Un exceso de inversión, las tensiones geopolíticas o un crecimiento inferior al esperado podrían provocar descensos importantes en las cotizaciones. Aun así, Rabobank considera que estos factores no justifican por ahora una reducción de su exposición a las acciones vinculadas a la inteligencia artificial.











