Los mineros de bitcoin han reducido de forma significativa la presión vendedora sobre el mercado. Según un análisis publicado por CryptoQuant el 8 de octubre, desde el 21 de agosto no se registran salidas extremas de BTC desde las carteras asociadas a la minería. La firma sitúa ese cambio en un momento concreto: cuando bitcoin alcanzó los 76.000 dólares y la rentabilidad de los mineros pasó de ser “extremadamente mala” a “justa”.
El dato llega en una jornada de debilidad para el mercado, con bitcoin por debajo de los 81.000 dólares. La menor actividad vendedora de los mineros no garantiza una subida del precio, pero elimina una fuente recurrente de oferta que había pesado durante la caída de la primera mitad de 2026.
Más ingresos y menos necesidad de vender
El informe de CryptoQuant, titulado “Relief For Miners”, apunta a una recuperación de las condiciones operativas del sector. El hashrate de la red —la potencia de cálculo dedicada a validar transacciones y proteger Bitcoin— pasó de 899 EH/s el 31 de julio a 962 EH/s. Además, la caída respecto al máximo se redujo del 18% registrado el 28 de julio al 13%.
La mejora también se refleja en los ingresos. Bitcoin tocó los 58.000 dólares en julio y posteriormente subió cerca de un 45%, hasta superar los 83.000 dólares. En ese periodo, los ingresos diarios de los mineros, incluidos subsidios por bloque y comisiones, aumentaron de 27 millones a 48 millones de dólares, según CryptoQuant.
Las comisiones también repuntaron, aunque siguen representando una parte pequeña del total. Su promedio diario de siete días pasó de 195.000 a 275.000 dólares. La mayor parte de los ingresos continúa procediendo de la recompensa fija por bloque.
CryptoQuant sostiene que entre mayo y agosto los mineros estuvieron “extremadamente mal pagados”. Desde el 21 de agosto, en cambio, la firma los clasifica como “pagados de forma justa”. En ese contexto, las salidas extraordinarias de BTC desde sus billeteras dejaron de aparecer.
Qué reflejan los datos de la cadena
Los datos consultados en mempool.space confirman la mejora general de los ingresos, aunque no reproducen exactamente la cifra de CryptoQuant. En las últimas 24 horas analizadas se minaron 140 bloques, con un total de 440,25 BTC: 437,5 BTC correspondientes a recompensas y 2,75 BTC procedentes de comisiones.
Valorado con un precio cercano a los 81.000 dólares, ese volumen equivale a unos 35,7 millones de dólares. Las comisiones sumaron aproximadamente 223.000 dólares. El explorador situó además el hashrate en torno a 988 EH/s, una cifra próxima a la publicada por CryptoQuant, aunque las metodologías de cálculo no son idénticas.
La diferencia es relevante. Con 144 bloques diarios, una recompensa de 3,125 BTC por bloque y las comisiones correspondientes, el ingreso diario se sitúa cerca de 37 millones de dólares cuando bitcoin cotiza a 83.000 dólares, frente a los 48 millones estimados por CryptoQuant. No es posible determinar con los datos disponibles el motivo exacto de la discrepancia. En cualquier caso, ambas referencias apuntan en la misma dirección: los ingresos son superiores a los del mínimo registrado en julio.
La presión puede regresar si cae el precio
Los mineros reciben sus ingresos en bitcoin, pero afrontan buena parte de sus costes —electricidad, equipos y salarios— en monedas tradicionales. Por eso, cuando los márgenes se estrechan, suelen vender una mayor proporción de las monedas obtenidas, e incluso recurrir a sus reservas.
Los movimientos recientes sugieren una estabilización. Los mineros vinculados a la era de Satoshi transfirieron unos 600 BTC en septiembre, frente a los 2.000 BTC de enero. Además, las direcciones de mineros con entre 100 y 1.000 BTC mantienen alrededor de 51.000 BTC desde comienzos de septiembre. Ese saldo ya había caído un 20% desde los 64.000 BTC de diciembre de 2025, pero no ha seguido descendiendo en las últimas semanas.
CryptoQuant identifica varios factores que podrían cambiar este escenario. El primero es una nueva caída de bitcoin por debajo de los 76.000 dólares, nivel que la firma utiliza como referencia para el cambio de rentabilidad, aunque no como un umbral válido para todos los operadores. El segundo es el próximo ajuste de dificultad, previsto alrededor del 16 de octubre y estimado por mempool.space en cerca de un 4% al alza. Si se produce, cada minero necesitará más energía para obtener una cantidad similar de bitcoin.
La evolución de las reservas de los grandes mineros será otra señal a vigilar. Si los aproximadamente 51.000 BTC comienzan a disminuir de nuevo, podría indicar el regreso de la presión vendedora. La mejora de sus márgenes, por ahora, ha reducido ese flujo, pero no lo ha convertido en un factor permanente.












