HEX se desplomó casi un 60% después de que Turquía confirmara la detención de Richard Heart, fundador del proyecto y también de PulseChain y PulseX. El retroceso se produjo junto con una caída cercana al 49% en PulseX y del 36% en PLS, el token asociado a PulseChain.
Heart, cuyo nombre legal es Richard James Schueler, fue detenido en el distrito de Beşiktaş, en Estambul, por la policía turca y la Organización Nacional de Inteligencia (MİT). La operación estaría relacionada con una Notificación Roja de Interpol solicitada por Finlandia en diciembre de 2024 por sospechas de fraude fiscal agravado.
La detención no equivale a una condena ni implica por sí misma una decisión sobre su extradición o una declaración de culpabilidad. El caso se encuentra todavía condicionado por los próximos pasos de las autoridades turcas y finlandesas.
Una caída que refleja la dependencia del fundador
La reacción de los tokens pone de manifiesto la exposición de este ecosistema a la figura de Heart. Su imagen pública ha sido un elemento central en la promoción de HEX, PulseChain y PulseX, de modo que un revés legal puede afectar a la percepción sobre la comunicación, la gobernanza y la capacidad operativa de los proyectos, aunque no se haya producido un fallo técnico en sus contratos o redes.
La presión vendedora también puede amplificarse en activos con liquidez limitada o fragmentada. Los diferenciales más amplios, la profundidad reducida del mercado y las liquidaciones de posiciones apalancadas pueden intensificar un movimiento de caída sin que cada nueva venta aporte información adicional sobre los fundamentos del protocolo.
Por ahora, la detención y el decomiso de bienes personales no implican automáticamente la interrupción de PulseChain ni invalidan HEX, PLS o PLSX. Las cuestiones operativas pasan por determinar si Heart podrá mantener su actividad pública, si los colaboradores disponen de una estructura independiente y si alguna de las billeteras incautadas está vinculada a fondos controlados por los proyectos.
La investigación finlandesa y los bienes incautados
La investigación finlandesa se refiere a presuntas irregularidades fiscales relacionadas con ingresos obtenidos entre junio de 2020 y abril de 2024. Según las informaciones difundidas, las autoridades del país calculan que los posibles impuestos impagados ascienden a cientos de millones de euros.
El ministro de Justicia turco, Akın Gürlek, afirmó que durante la operación se incautaron 7,15 millones de dólares en efectivo, además de seis billeteras frías, siete armas y 1.400 cartuchos. Otros inventarios publicados sobre la intervención mencionan también dispositivos electrónicos, drones, relojes y bolsos. La información disponible no establece que esos activos pertenecieran a los proyectos de criptomonedas.
También han trascendido acusaciones separadas de agresión relacionadas con una persona de 16 años. Estas alegaciones forman parte de un asunto distinto de la investigación fiscal y, al igual que esta, no deben confundirse con una condena.
Un frente legal distinto al de la SEC
El procedimiento finlandés es independiente del caso civil que la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) presentó en 2023 contra Heart y los proyectos asociados. En aquella demanda, el regulador alegó que se habían realizado ofertas no registradas por más de 1.000 millones de dólares y que se habían utilizado indebidamente al menos 12 millones.
Un juez federal estadounidense desestimó ese caso en febrero de 2025 por motivos jurisdiccionales, y la SEC no presentó una demanda modificada. El desenlace de ese procedimiento, por tanto, no resuelve la situación abierta en Finlandia ni determina el resultado de las actuaciones en Turquía.
La evolución de HEX, PLS y PLSX dependerá ahora de los avances legales confirmados y de la capacidad de los proyectos para demostrar continuidad operativa sin la participación directa de Heart. Una presentación formal ante un tribunal turco o la confirmación de un proceso de extradición aportarían mayor claridad. Hasta entonces, la volatilidad puede mantenerse elevada, pero la información disponible no permite anticipar el desenlace del caso.












