Tether asegura que congeló, de media, las direcciones de criptomonedas vinculadas a Irán cuatro semanas antes de que fueran designadas oficialmente por la Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos (OFAC) o por la Oficina Nacional de Israel para la Financiación Antiterrorista (NBCTF). Su consejero delegado, Paolo Ardoino, sostiene que estas actuaciones contribuyeron a reducir un 94% el volumen de stablecoins relacionado con Irán.
Ardoino publicó esta posición el 19 de octubre de 2026 en X, en respuesta a la interpretación que el senador estadounidense Richard Blumenthal hizo de un informe de la Subcomisión Permanente de Investigaciones del Senado. El directivo también afirmó que Tether actuó antes de que Chainalysis etiquetara las direcciones en el 99% de los casos en los que la empresa procedió a congelarlas.
Una afirmación cuya metodología no se ha detallado
La compañía no ha publicado el periodo exacto utilizado para calcular la caída del 94%, la base de referencia, el conjunto de direcciones analizado ni los activos incluidos en la medición. Tampoco ha precisado el volumen sobre el que se calculó ese descenso.
El promedio de cuatro semanas se refiere al intervalo entre la congelación ejecutada por Tether y la posterior designación oficial de las direcciones por parte de OFAC o NBCTF. La cifra del 99% responde a una comparación distinta: el momento en que intervino Tether frente a la fecha en que Chainalysis identificó o etiquetó esas direcciones.
La distinción es relevante porque el informe del Senado utiliza otros criterios. Su análisis se centró en 846 billeteras sancionadas o sujetas a medidas de incautación por sus vínculos con Irán y sus aliados entre junio de 2021 y agosto de 2026. Según sus conclusiones, el 84% de esas billeteras realizó transacciones exclusivamente o casi exclusivamente en USDT. Ese porcentaje no mide cuánto tardó Tether en congelar los fondos.
El caso de 39 billeteras vinculadas a Hezbolá
Uno de los episodios incluidos en el informe introduce matices en la defensa de la empresa. En junio de 2023, la NBCTF designó 39 billeteras relacionadas con Tawfiq Muhammad Sa’id Al-Law, identificado como financista de Hezbolá. Tether congeló cinco de ellas, mientras que las otras 34 permanecieron abiertas hasta marzo de 2024.
Durante ese periodo, las billeteras que seguían activas movieron más de 34,6 millones de dólares en USDT. El informe reconoce que Tether respondió a algunas designaciones desde finales de 2023, pero describe su actuación general como desigual e inconsistente.
Así, la afirmación de Tether sobre su actuación anticipada se contrapone a casos concretos en los que determinadas direcciones continuaron operativas durante meses después de una designación oficial. Ambas cuestiones —el promedio global de los tiempos de respuesta y lo ocurrido en expedientes específicos— no miden exactamente lo mismo.
Más de 550 millones de dólares congelados en 2026
En una comunicación publicada el 28 de septiembre, Tether afirmó que había contribuido a congelar cerca de 550 millones de dólares en USDT vinculados a Irán durante 2026. El importe incluía más de 344 millones de dólares en dos direcciones en abril y más de 130 millones en cuatro billeteras en julio. La compañía no desglosó los aproximadamente 76 millones restantes.
El contexto del mercado también forma parte de la disputa. TRM Labs calculó que el volumen total de criptomonedas relacionado con Irán rondó los 11.400 millones de dólares en 2024 y los 10.000 millones en 2025, lo que supone una caída aproximada del 12% en el conjunto del mercado. CoinGecko situó la capitalización de USDT en unos 183.000 millones de dólares.
Blumenthal remitió las conclusiones de la subcomisión al Departamento del Tesoro y al Departamento de Justicia. Solicitó que estudiaran posibles infracciones de la legislación sobre sanciones y actividad bancaria, incluida la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional y la Ley de Secreto Bancario. El informe, titulado Tethered to Terrorism, señaló además que Tether confirmó haber recibido una carta enviada en junio, pero que no había respondido cuando el documento fue publicado el 28 de septiembre.












