El Nasdaq intenta recuperar terreno tras la oleada de ventas de la semana pasada, aunque el rebote convive con dos focos de incertidumbre: las dudas sobre la financiación del ciclo de inversión en inteligencia artificial y el repunte del petróleo, con el Brent cerca de los 110 dólares por barril.
El índice tecnológico subió más de un 1% el lunes, mientras que el S&P 500 avanzó cerca de un 0,4%. Entre las grandes compañías, Nvidia ganó un 1,4%, Tesla casi un 4% y Alphabet alrededor de un 1%. El movimiento apunta a una cierta recuperación del apetito por el riesgo, pero todavía con cautela. Según los datos recogidos por TradingView, el Nasdaq 100 no muestra aún señales de una recuperación sólida.
La financiación de la inteligencia artificial sigue bajo escrutinio
La presión vendedora de la semana anterior estuvo relacionada, en parte, con el temor a que el crecimiento de la inversión en inteligencia artificial dependa de un endeudamiento cada vez mayor. La preocupación se concentra especialmente en las empresas que necesitan financiar centros de datos y otras infraestructuras vinculadas a esta tecnología.
CoreWeave fue uno de los valores más afectados: perdió más de un 25% en una sola semana. Sus acciones trataron de rebotar el lunes después de que Goldman Sachs elevase su recomendación a comprar, pero las ganancias se disiparon durante la sesión.
El mercado mantiene así una posición dividida. Algunos inversores han vuelto a entrar en las grandes tecnológicas, mientras que otros siguen cuestionando cuánta deuda será necesaria para sostener el volumen de inversiones previsto en inteligencia artificial. La recuperación de los índices, por tanto, no elimina las dudas sobre el coste de financiación ni sobre la capacidad de las compañías para mantener unas valoraciones elevadas.
El petróleo añade presión a un rebote frágil
El repunte de las bolsas se produce además en un entorno energético más tenso. El crudo Brent se acercó el martes a los 110 dólares por barril y el WTI estadounidense cotizó por encima de los 103 dólares. El movimiento responde a la escalada de la tensión geopolítica en Oriente Próximo.
Los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, aseguran haber atacado varios objetivos en Arabia Saudí, entre ellos infraestructuras petroleras de Saudi Aramco. La posibilidad de interrupciones en el suministro ha aumentado la preocupación del mercado por la evolución de los precios energéticos.
La mayor presencia de petróleo ruso en el mercado mundial, después de que Estados Unidos flexibilizara algunas sanciones, está contribuyendo por ahora a contener la subida. Aun así, el nivel alcanzado por el crudo introduce un riesgo adicional para las bolsas, especialmente si termina elevando los costes de las empresas y complicando las expectativas sobre los tipos de interés.
Los resultados empresariales marcarán la semana
La atención se desplazará también a la temporada de resultados. Cerca de 70 compañías del S&P 500 publicarán sus cuentas trimestrales esta semana. Sus cifras permitirán evaluar si el crecimiento de los beneficios conserva la suficiente solidez para respaldar las valoraciones actuales y absorber unos costes de financiación más exigentes.
El mercado ha recuperado parte del terreno perdido, pero la calma sigue siendo vulnerable. Las dudas sobre la deuda necesaria para financiar la inteligencia artificial y la proximidad del Brent a los 110 dólares dejan poco margen para decepciones en los resultados o para un deterioro adicional del escenario geopolítico.










