El enviado especial de Estados Unidos Steve Witkoff considera que existe una base para negociar un alto el fuego en Ucrania después de reunirse con el presidente ruso, Vladímir Putin, en San Petersburgo. La visita se produjo un día después de las conversaciones mantenidas en Oslo con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y varios líderes europeos.
Witkoff presentó durante su viaje una nueva propuesta de paz y, al término del encuentro, afirmó que Putin podría estar dispuesto a abrir conversaciones entre Rusia, Estados Unidos y Ucrania, según las agencias rusas Interfax y TASS. Jared Kushner, yerno y asesor del presidente estadounidense Donald Trump, participó en la reunión por videoconferencia.
Rusia agradece las gestiones de Trump
Putin pidió a Witkoff que trasladara a Trump su agradecimiento por los esfuerzos destinados a resolver el conflicto. El presidente ruso también manifestó el interés de Moscú en recuperar las relaciones económicas con Washington, un aspecto que ha cobrado relevancia en los contactos recientes entre ambos países.
Según un funcionario estadounidense, la reunión de Oslo permitió a Ucrania presentar nuevas ideas y registró avances significativos. Zelenski se mostró dispuesto a suspender los ataques contra las refinerías rusas si Rusia adopta la misma medida. La posibilidad de una pausa coordinada en este tipo de objetivos forma parte de los elementos que podrían facilitar nuevas conversaciones, aunque todavía no existe un acuerdo definitivo.
El diésel abre una vía económica, pero no resuelve el bloqueo
Witkoff agradeció a Putin el acuerdo sobre el diésel alcanzado la semana pasada. En virtud de ese pacto, Trump aceptó levantar las sanciones estadounidenses al diésel ruso, medidas que habían sido impuestas a raíz de la guerra.
El viceprimer ministro ruso, Alexánder Nóvak, anunció que el primer buque cisterna saldrá mañana hacia Estados Unidos y aseguró que habrá más envíos. El acuerdo petrolero de mayor alcance podría ascender a miles de millones de dólares y estaría relacionado con Lukoil, una compañía rusa que continúa incluida en la lista de sanciones. La fuente señala además que empresarios de Oriente Próximo vinculados a Witkoff y Kushner se beneficiarían del pacto.
La Casa Blanca espera que estos gestos económicos incentiven a Putin a realizar concesiones en el terreno político. Sin embargo, la retirada de sanciones y el restablecimiento de los intercambios comerciales no han eliminado las diferencias centrales entre las partes.
La cumbre a tres sigue pendiente
El principal obstáculo continúa siendo la celebración de una cumbre con la participación de Putin, Trump y Zelenski. El presidente ucraniano defiende que ese debería ser el siguiente paso, mientras que Rusia ha rechazado hasta ahora ese formato.
Un portavoz del Kremlin afirmó que no puede alcanzarse una solución definitiva sin la participación de alguien de Kiev dispuesto a asumir la responsabilidad. La declaración deja abierta la cuestión de si Moscú reconoce a Zelenski como interlocutor para un eventual acuerdo.
Trump, por su parte, presiona a Kiev y sostiene que Rusia quiere poner fin a la guerra. Sobre el terreno, no obstante, los ataques rusos han continuado desde la noche anterior y han causado cuatro muertos en Kiev y Járkov. Si Putin no acepta suspender las acciones contra las refinerías, el primer buque cisterna cargado de diésel partirá mañana sin que Moscú haya ofrecido una contrapartida equivalente.










