Samsung Electronics y SK Hynix están reactivando sus inversiones en China para actualizar la producción de chips de memoria, pese a las restricciones de Estados Unidos sobre la tecnología avanzada para fabricar semiconductores. Las dos compañías surcoreanas buscan responder al aumento de la demanda vinculada a los centros de datos de inteligencia artificial (IA) y contener el avance de la china YMTC en el mercado NAND.
Actualizaciones en Xi’an y Dalian
Samsung planea adaptar su fábrica de Xi’an para producir memoria NAND de 286 capas. La planta tiene un peso estratégico para la compañía, ya que concentra alrededor del 40% de su producción mundial de NAND.
Según Reuters, Samsung prevé aumentar progresivamente la capacidad de fabricación de estos chips: desde unas 5.000 obleas mensuales a finales de este año hasta 40.000 a finales de 2027. La cifra refleja la importancia que la empresa concede a mantener operativa y competitiva esta instalación china.
SK Hynix, por su parte, está modernizando su fábrica de Dalian. La planta produce actualmente chips NAND de 192 capas y la compañía quiere prepararla para fabricar componentes de 240 capas o más. En este tipo de memoria, un mayor número de capas permite elevar la densidad de almacenamiento y reducir el coste por bit.
Estas inversiones no suponen únicamente una ampliación de capacidad. También persiguen actualizar la tecnología de unas fábricas que siguen siendo relevantes para la producción global de memoria, en un momento en el que los fabricantes compiten por atender pedidos más exigentes.
La tecnología estadounidense complica la modernización
El desarrollo de estos planes se produce bajo una presión regulatoria creciente. Desde 2022, Washington limita la exportación a China de maquinaria avanzada destinada a la fabricación de chips. Como consecuencia, Samsung y SK Hynix deben solicitar cada año autorización para instalar determinados equipos estadounidenses en sus plantas chinas.
El proceso dificulta y encarece la renovación tecnológica. Las dos compañías aseguran que coordinan estrechamente sus trabajos con el Gobierno estadounidense, una cautela necesaria para avanzar en sus instalaciones sin incumplir las restricciones vigentes.
La situación obliga a los fabricantes surcoreanos a equilibrar dos necesidades contrapuestas: continuar invirtiendo en China, donde mantienen una parte relevante de su producción, y adaptarse a un marco regulatorio que limita el acceso a equipos clave.
YMTC gana cuota en el mercado chino
Las restricciones han abierto espacio para YMTC, el principal competidor local de Samsung y SK Hynix. La empresa china alcanzó una cuota aproximada del 38,5% del mercado chino de NAND en el segundo trimestre, frente al 28% registrado en el conjunto de 2025.
Con ese avance, YMTC superó a Samsung, cuya participación cayó hasta aproximadamente el 33,5%. La compañía china ya produce cantidades limitadas de NAND de 294 capas y trabaja en el desarrollo de chips de más de 300 capas.
La pugna tiene una dimensión industrial y también geopolítica. La memoria NAND se utiliza en teléfonos móviles, ordenadores y unidades SSD para centros de datos. El crecimiento de la infraestructura necesaria para la IA está elevando la importancia de estas soluciones de almacenamiento y aumenta la presión sobre los fabricantes para ofrecer chips con mayor densidad y costes más bajos.
Samsung y SK Hynix necesitan, por tanto, mantener el ritmo tecnológico de sus fábricas chinas mientras Estados Unidos intenta frenar el avance de la industria local de semiconductores. El resultado de ese equilibrio condicionará la competencia en un mercado NAND cada vez más ligado a la expansión de la inteligencia artificial.










