Bitcoin ha recuperado terreno hasta situarse en torno a los 84.800 dólares, pero encara una zona que puede determinar el siguiente movimiento del mercado. Según el análisis de Glassnode recogido en la fuente, los 87.700 dólares coinciden con el precio medio de compra de los inversores que adquirieron sus monedas hace entre seis y doce meses, cerca del máximo del ciclo alcista anterior.
La criptomoneda avanzó desde aproximadamente 81.300 dólares hasta 84.800 dólares desde la jornada anterior, en paralelo a la recuperación de las bolsas y a una moderación de las dudas sobre las compañías vinculadas a la inteligencia artificial. Sin embargo, el repunte todavía no basta para dar por superada la presión vendedora que aparece en los niveles superiores.
Una resistencia ligada a los inversores en pérdidas
Los compradores de hace seis a doce meses mantienen, en conjunto, monedas cuyo coste medio se encuentra cerca de los 87.700 dólares. Para quienes siguen en pérdidas, ese nivel puede convertirse en un punto de salida: al acercarse el precio de mercado al de entrada, algunos inversores optan por vender para recuperar su inversión.
La zona ya ha demostrado su relevancia técnica. Durante este mes, el área de los 87.000 dólares ha frenado a Bitcoin en varias ocasiones. Además, la criptomoneda ya sufrió un rechazo en un nivel de referencia similar a comienzos de año. En enero no consiguió superar los 97.100 dólares y posteriormente perdió más de un tercio de su valor.
La situación actual presenta, no obstante, una diferencia importante. Bitcoin cotiza por encima del precio medio de compra de los inversores en ETF, de quienes llevan menos de 155 días con sus monedas y de los participantes considerados activos. También acumula seis semanas por encima de la media móvil de 50 semanas. Según el análisis citado, nunca antes el precio había alcanzado después nuevos mínimos tras mantener una racha de esa duración sobre dicha media.
Menos ventas con pérdidas, pero más recogida de beneficios
Los datos sobre los tenedores a largo plazo ofrecen otra señal relevante. Este grupo, formado por quienes conservan sus monedas durante más de 155 días, apenas está vendiendo ya con pérdidas. Las pérdidas realizadas por estos inversores han disminuido alrededor de un 85% desde el máximo registrado el 12 de agosto.
El cambio también se aprecia en la relación entre ventas con pérdidas y operaciones rentables. En junio se vendían doce monedas con pérdidas por cada una que se vendía con ganancias. Ahora, la proporción se ha invertido: se venden cuatro monedas con beneficios por cada una con pérdidas.
Glassnode considera que este comportamiento se ha repetido en los mercados alcistas desde 2011. En los ciclos bajistas, en cambio, la pauta ha sido la contraria, con un predominio de las ventas realizadas con pérdidas. La menor presión vendedora asociada al pánico puede interpretarse como una mejora en la estructura del mercado, aunque no elimina los obstáculos inmediatos.
El mercado sigue atrapado entre soporte y resistencia
La zona de los ETF y otros grupos de inversores ofrece un soporte por debajo de la cotización actual, mientras que los compradores de hace seis a doce meses concentran la resistencia superior. Esa configuración deja a Bitcoin entre dos áreas relevantes: una base que ha ganado solidez y una franja de oferta que podría activarse si el precio se acerca a los 87.700 dólares.
Además, las ventas con ganancias han aumentado. Aunque reflejan una menor presencia de pérdidas forzadas, también incorporan nuevas monedas al mercado cuando sube la cotización. Por eso, la recuperación puede encontrar dificultades antes de confirmar un cambio de tendencia. La fortaleza reciente es una señal favorable para Bitcoin, pero la superación de esta resistencia seguirá siendo el principal desafío a corto plazo.










