Meta cerró el tercer trimestre con unos ingresos de 64.600 millones de dólares, por encima de los 63.330 millones que esperaba Wall Street, gracias al empuje de la publicidad. El mismo día, sin embargo, un juez de Nuevo México impuso a la compañía una multa de 25.000 millones de dólares por sus prácticas relacionadas con la protección de los datos personales en Facebook.
La publicidad mantiene el crecimiento de Meta
La facturación publicitaria alcanzó los 63.060 millones de dólares, frente a los 61.850 millones previstos por los analistas. Este negocio representa así casi el 98% de los ingresos totales de la matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp.
Las cifras muestran que, por ahora, la principal fuente de ingresos de Meta mantiene su fortaleza. Las empresas pagan a la tecnológica para mostrar anuncios, entre otros servicios, en Facebook e Instagram. El resultado llega además en un momento en el que los inversores siguen pendientes del volumen de recursos que Mark Zuckerberg está destinando a la inteligencia artificial.
Meta pretende aplicar esta tecnología para mejorar el rendimiento de su negocio publicitario, desarrollar nuevos servicios y competir con compañías como Google y OpenAI. La evolución de los anuncios ofrece una señal positiva sobre el negocio actual, aunque todavía está por determinar si las inversiones multimillonarias en IA terminarán generando una rentabilidad suficiente.
Reality Labs ingresa menos, pero reduce su desviación en pérdidas
La división Reality Labs no siguió la misma pauta. El área, que desarrolla tecnologías como gafas inteligentes y mundos virtuales, registró unos ingresos de 443 millones de dólares, por debajo de los 518 millones que esperaba Wall Street. La facturación quedó algo más de un 14% por debajo de la previsión.
En el lado positivo, la pérdida operativa fue menor de lo anticipado. Reality Labs perdió 4.130 millones de dólares, frente a los 5.130 millones que habían calculado los analistas. La diferencia fue de aproximadamente 1.000 millones, aunque el negocio continúa presentando un desequilibrio elevado: por cada dólar ingresado, generó más de nueve dólares de pérdidas operativas durante el trimestre.
Zuckerberg mantiene su apuesta por las gafas inteligentes y por otras tecnologías destinadas a combinar elementos digitales con el mundo real. Para los inversores, una de las principales incógnitas es cuánto seguirá gastando Meta en esta división, mientras la compañía también dedica decenas de miles de millones de dólares a centros de datos y chips para inteligencia artificial.
Una sanción ligada al caso Cambridge Analytica
La multa de 25.000 millones de dólares procede de un proceso judicial en Nuevo México relacionado con el escándalo de Cambridge Analytica. En aquel caso se recopilaron datos de millones de usuarios de Facebook sin su consentimiento y se utilizaron en campañas políticas.
Un jurado concluyó que Meta había incumplido casi 44 millones de veces la legislación de protección de los consumidores del estado al realizar, durante años, afirmaciones engañosas sobre la seguridad de los datos personales en Facebook. Posteriormente, el juez fijó la sanción, una de las mayores multas impuestas a una empresa en la historia de Estados Unidos.
Meta rechaza el fallo y tiene previsto recurrirlo. Por ese motivo, todavía no está claro cuánto tendrá que pagar finalmente. La sanción es independiente de los resultados operativos del trimestre, aunque añade un riesgo financiero relevante mientras la compañía afronta el coste de su expansión en inteligencia artificial y el mantenimiento de negocios deficitarios como Reality Labs.











