Los futuros del S&P 500 y del Nasdaq 100 apuntan a una apertura claramente bajista este jueves, pese a que Meta y Tesla publicaron la víspera unos resultados trimestrales que, en términos generales, superaron las expectativas. Los futuros del índice tecnológico retroceden alrededor de un 1,3%, mientras que los del S&P 500 ceden cerca de un 0,7%.
El deterioro del ánimo inversor no se limita a Wall Street. En Asia, el Kospi surcoreano cayó más de un 1%, el Nikkei japonés perdió alrededor de un 0,73% y el Hang Seng de Hong Kong se dejó más de un 2%. El movimiento resulta especialmente llamativo después de tres sesiones de avances en las bolsas estadounidenses y de varias publicaciones empresariales favorables.
Meta supera las previsiones de ingresos, pero eleva sus planes de gasto
Meta Platforms registró unos ingresos de 64.600 millones de dólares en el tercer trimestre de 2026, frente a los 63.330 millones que esperaba el mercado. La cifra supone un crecimiento interanual del 26%. La compañía también comunicó unas perspectivas consideradas sólidas para el próximo trimestre, con una previsión de ingresos de entre 73.000 y 76.000 millones de dólares, frente a una estimación de 73.680 millones.
Sin embargo, el beneficio por acción quedó por debajo de las previsiones: fue de 3,83 dólares, frente a los 5,89 dólares estimados. Meta contabilizó además 3.640 millones de personas activas diarias, un 3% más que un año antes.
Otro de los datos que puede estar condicionando la lectura del mercado es el aumento previsto de la inversión. La compañía sitúa su gasto de capital para el conjunto del ejercicio 2026 entre 135.000 y 145.000 millones de dólares, por encima de los 132.080 millones que anticipaban los analistas. Las acciones de Meta subieron alrededor de un 2% en las operaciones posteriores al cierre.
Tesla bate las estimaciones, pero pierde fuerza en la venta de vehículos
Los resultados de Tesla también quedaron, en conjunto, por encima de lo esperado. La compañía ingresó 28.050 millones de dólares en el tercer trimestre, ligeramente por encima de los 27.880 millones previstos, mientras que el beneficio por acción ajustado alcanzó los 0,48 dólares, frente a los 0,43 dólares estimados.
El EBITDA ajustado fue de 3.900 millones de dólares, también por encima de la previsión de 3.710 millones. El margen bruto según los principios contables generalmente aceptados se situó en el 19,6%, con una mejora de 160 puntos básicos interanuales.
La principal señal de debilidad apareció en el negocio de automoción. Los ingresos procedentes de la venta de vehículos fueron de 20.560 millones de dólares, un 3% menos que un año antes. Esa evolución parece haber pesado más que la superación de las estimaciones: las acciones de Tesla cayeron alrededor de un 3% en la negociación posterior al cierre.
El petróleo y la caída del Kospi presionan al mercado
El repunte de las materias primas figura entre las posibles explicaciones del giro bajista. El precio del petróleo volvió a superar los 110 dólares por barril, una circunstancia que puede aumentar la cautela de los inversores por su posible impacto sobre la inflación y los costes empresariales. La fuente presenta esta relación como una hipótesis, no como una causa confirmada del movimiento.
También podría estar influyendo el desplome del Kospi. El índice surcoreano se ha convertido en uno de los referentes del entusiasmo inversor en torno a la inteligencia artificial, por lo que su retroceso puede llevar al mercado a reducir exposición a los valores tecnológicos y a otros activos vinculados a esa tendencia.
De este modo, los buenos resultados de Meta y Tesla no han bastado para prolongar el impulso reciente de Wall Street. La reacción refleja que, en el entorno actual, las cifras trimestrales compiten con factores macroeconómicos y con la sensibilidad del mercado ante cualquier señal de enfriamiento en los sectores que han liderado las subidas.










