Bitcoin (BTC) ha caído hasta los 79.160 dólares, su nivel más bajo desde el 18 de septiembre, y acumula un descenso cercano al 9% en tres semanas. La criptomoneda ha encadenado además su tercera semana consecutiva de pérdidas, pero el análisis técnico de Ivo Melchers, analista de Newsbit, apunta a algunas señales que podrían favorecer un rebote.
Bitcoin pone a prueba el soporte de los 79.000 dólares
La presión vendedora se ha mantenido durante los últimos días. El precio llegó el sábado a los 79.160 dólares y esta madrugada volvió a acercarse a ese nivel, antes de recuperar terreno hasta situarse en torno a los 80.400 dólares.
Melchers observa que los compradores han defendido de nuevo la parte inferior de una figura técnica conocida como cuña descendente. En este patrón, la línea superior baja con más rapidez que la inferior y ambas terminan convergiendo. La configuración refleja que cada rebote alcanza máximos más bajos, aunque los mínimos retroceden de forma más limitada.
Según el analista, esa dinámica puede indicar que la presión vendedora pierde fuerza poco a poco y que los compradores empiezan a entrar antes. Cuando aparece después de una subida, la cuña descendente suele interpretarse como una pausa dentro de una tendencia alcista. No obstante, la figura todavía no está confirmada.
Para que lo esté, Bitcoin tendría que cerrar una sesión por encima de la línea superior, situada actualmente alrededor de los 83.000 dólares. En ese escenario, el máximo cercano a los 87.000 dólares volvería a convertirse en una referencia. El riesgo contrario se activaría si el precio pierde los 79.000 dólares: la figura quedaría invalidada y el siguiente soporte relevante estaría en torno a los 75.000 dólares, el mínimo de mediados de septiembre.
El RSI y el MACD apuntan a una pérdida de impulso bajista
La pérdida del soporte de los 80.000 dólares en el cierre de la sesión diaria no implica necesariamente, según el análisis, que vaya a comenzar una nueva oleada de ventas. El gráfico semanal muestra debilidad, pero otros indicadores ofrecen una lectura menos negativa.
Tanto el índice de fuerza relativa (RSI) como el indicador de convergencia y divergencia de medias móviles (MACD) reflejan una divergencia alcista oculta. Bitcoin cotiza por encima del mínimo registrado el mes pasado, mientras que ambos indicadores han marcado mínimos inferiores.
El RSI mide la intensidad de los movimientos recientes del precio en una escala de 0 a 100. El MACD, por su parte, compara una media rápida y otra lenta para evaluar si el impulso gana o pierde fuerza. En este caso, los dos indicadores se han debilitado más que la propia cotización.
El RSI alcanzó ayer su nivel más bajo desde el 1 de julio. Para Melchers, este enfriamiento de los indicadores, combinado con una caída relativamente contenida del precio, también puede ser compatible con la continuidad de la tendencia alcista. Se trata, en cualquier caso, de una señal técnica y no de una confirmación de rebote.
El entorno macroeconómico mantiene la incertidumbre
La evolución de Bitcoin coincide con un contexto de elevada cautela en los mercados. La caída del precio del petróleo está ofreciendo cierto apoyo a la criptomoneda, aunque la guerra con Irán sigue introduciendo incertidumbre. Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán avanzan con dificultad y persiste el temor a una nueva escalada.
También generan inquietud las próximas elecciones legislativas de mitad de mandato en Estados Unidos. A este escenario se suma la presión sobre las inversiones relacionadas con la inteligencia artificial, después de que los inversores hayan comenzado a cuestionar las grandes cantidades comprometidas y el tiempo necesario para recuperar esas inversiones.
Si la corrección continúa, la media móvil de 50 semanas será otro nivel de vigilancia para Bitcoin. Actualmente se encuentra alrededor de los 76.000 dólares, por debajo de los soportes inmediatos que está poniendo a prueba la criptomoneda.










