El Gobierno de Países Bajos planea eliminar unos 25.000 puestos de trabajo a tiempo completo en la Administración central durante los próximos años, dentro de una reforma que pretende generar un ahorro anual de 3.500 millones de euros a partir de 2035. La inteligencia artificial será una de las herramientas previstas para reducir tareas y costes, aunque todavía no se ha definido qué empleos se verán afectados.
Un ajuste gradual con objetivos de ahorro crecientes
El secretario de Estado Eric van der Burg anunció el plan, que contempla un primer ahorro de 900 millones de euros en 2027. La cifra deberá aumentar progresivamente hasta alcanzar los 3.500 millones anuales en 2035. Según el Ejecutivo neerlandés, ese objetivo equivale a recortar alrededor de 25.000 puestos a tiempo completo a lo largo de varios años.
Por ahora, la reducción de plantilla es una estimación. El Gobierno aún debe concretar qué funciones desaparecerán y cómo se distribuirá el ajuste entre los distintos ministerios y organismos públicos. La revisión presupuestaria de primavera servirá para precisar el reparto de los recortes.
La medida llega después de un fuerte crecimiento del empleo en la Administración central. A finales de 2025, el sector contaba con unos 160.000 puestos a tiempo completo, más de un 40% por encima del nivel registrado en 2018, pese a anteriores compromisos para reducir el tamaño de la estructura pública.
Van der Burg considera que la Administración no puede seguir funcionando con el modelo actual. Su diagnóstico apunta a un exceso de normas, excepciones y trámites que habría creado una complejidad innecesaria. Los recortes, no obstante, no se aplicarán por igual a todos los servicios: la policía y la defensa quedan excluidas del ajuste anunciado.
La inteligencia artificial se incorporará al rediseño de tareas
La IA forma parte de la estrategia para que una plantilla más reducida pueda mantener el volumen de trabajo mediante una reorganización de procesos. El Gobierno quiere identificar qué tareas pueden realizarse con apoyo de esta tecnología y cuánto ahorro permitiría su uso. Esa evaluación deberá concretarse durante el primer trimestre de 2027.
El Ejecutivo todavía no ha fijado objetivos específicos de ahorro asociados a la inteligencia artificial, ni ha calculado cuántos puestos podrían desaparecer directamente por su implantación. La tecnología se plantea junto con otras medidas, como la simplificación de las normas y una mayor colaboración entre organismos públicos.
Entre los cambios previstos figura reducir la necesidad de que ciudadanos y empresas entreguen varias veces los mismos datos a distintas instituciones. También se contempla una menor superficie de oficinas, con el objetivo de disponer de un puesto de trabajo por cada dos empleados, así como desprenderse de edificios considerados innecesarios.
El plan deberá concretarse en los próximos meses
Los ministerios tendrán que recurrir con más frecuencia a la compra conjunta de bienes y servicios. Además, el Gobierno pretende reducir de forma considerable el número de comisiones asesoras y de evaluaciones de políticas públicas. La intención es limitar el tiempo dedicado a reuniones, controles y procedimientos que el Ejecutivo considera excesivamente complejos.
La aplicación del ajuste sigue abierta en varios aspectos esenciales. Aún no se sabe qué ministerios soportarán la mayor parte de la reducción ni qué puestos concretos serán eliminados. El Gobierno debe presentar en un plazo de seis meses un plan plurianual para la Administración central, que deberá detallar qué funciones se simplificarán, reducirán o suprimirán por completo.
El proyecto supone un cambio relevante en la organización del sector público neerlandés, pero sus efectos dependerán de decisiones que todavía están pendientes, especialmente del reparto presupuestario y de la evaluación sobre el papel que finalmente asumirá la inteligencia artificial.











