La actividad de bitcoin vinculada a Irán y clasificada como uso cotidiano cayó aproximadamente un 80% antes de recuperarse durante el apagón, según un informe de Chainalysis publicado el 26 de octubre. El análisis refleja así un desplome brusco seguido de una recuperación, aunque no permite medir hasta qué punto los hogares iraníes mantuvieron el acceso a estos servicios.
Un descenso concentrado en el uso diario
El informe sigue la evolución de la actividad que Chainalysis identifica como «uso cotidiano» de bitcoin. En ese segmento, la firma registró una contracción cercana al 80%. La fuente no ofrece en el material disponible el volumen absoluto de operaciones ni detalla qué tipos de transacciones concretas integran esa categoría.
Tras ese retroceso, la actividad volvió a repuntar durante el apagón. La secuencia descrita por Chainalysis apunta a una caída y posterior recuperación, pero la información disponible no establece por sí sola las causas de cada movimiento ni permite determinar si el apagón provocó directamente el rebote.
El alcance de la medición tiene límites
Uno de los principales matices del análisis es que el seguimiento no mide el acceso de los hogares a bitcoin. Por tanto, la evolución observada en la actividad clasificada como uso cotidiano no puede interpretarse como una medida completa del número de personas que utilizaron o dejaron de utilizar la criptomoneda en Irán.
El informe de Chainalysis ofrece, en consecuencia, una fotografía parcial de la actividad vinculada al país: recoge un descenso de alrededor del 80% en el segmento analizado y un repunte posterior durante el apagón, pero deja sin cuantificar la situación del acceso doméstico. Esa limitación resulta relevante para valorar el alcance real de los cambios registrados.










