Lightning ha endurecido las condiciones asociadas a las facturas BOLT11 después de un ataque reportado que hizo que algunas retiradas de bitcoin parecieran no haberse pagado. El cambio afecta a la información que deben incluir estas facturas y obliga también a los operadores a revisar cómo sus sistemas registran las retiradas.
Un hash y un secreto de pago por factura
Con la nueva exigencia, cada factura BOLT11 debe contener un único payment hash —el hash de pago— y un único payment secret, o secreto de pago. BOLT11 es el formato utilizado para expresar facturas en Lightning Network.
La modificación busca evitar ambigüedades en la información asociada a los pagos. La fuente no detalla el alcance del ataque ni identifica a los operadores afectados, pero vincula el incidente con situaciones en las que las retiradas de bitcoin aparecían como impagadas.
Revisión de los registros de retiradas
El ajuste no se limita al contenido de las facturas. Los operadores deben comprobar también cómo su software almacena y procesa los datos de las retiradas. Esa revisión resulta relevante porque un pago puede haberse ejecutado mientras los sistemas internos muestran un estado incorrecto o incompleto.
La recomendación afecta, por tanto, a la implementación que utilizan los servicios conectados a Lightning, además de a la propia estructura de las facturas BOLT11. El objetivo inmediato es que el identificador del pago y el secreto asociado queden registrados de forma coherente y puedan utilizarse para verificar el estado de una retirada.
El caso pone de relieve la importancia de la compatibilidad entre el formato de las facturas y los sistemas que gestionan los pagos. Por ahora, la información disponible se limita al endurecimiento de estas reglas y a la necesidad de que los operadores auditen el tratamiento de sus retiradas tras el ataque reportado.











