Stellar proyecta alcanzar los 7,02 millones de pagos por segundo a través de Project Thruput, una cifra que vuelve a poner sobre la mesa la comparación con Solana y la discusión sobre cómo debe medirse el rendimiento real de una red blockchain.
Una proyección que eleva el listón
El dato corresponde a una previsión vinculada a Project Thruput. Por tanto, refleja la capacidad proyectada en ese marco y no equivale, por sí solo, a una tasa de operaciones sostenida y verificada en condiciones reales de uso.
La magnitud anunciada reabre el debate sobre el TPS —transacciones o pagos por segundo— que suele utilizarse para comparar redes. En este caso, la referencia se formula específicamente en términos de pagos y sitúa a Stellar ante un umbral muy elevado de rendimiento potencial.
El reto de comparar con Solana
La comparación con Solana no depende únicamente de enfrentar dos cifras. El rendimiento que se atribuye a la red está condicionado por su mecanismo de consenso, un elemento que resulta determinante al valorar qué operaciones cuentan y bajo qué condiciones se procesan.
Por eso, el anuncio de Stellar no zanja la discusión sobre cuál de las dos redes es más rápida. Sí desplaza el foco hacia una cuestión más relevante: qué representa exactamente cada métrica de TPS y hasta qué punto permite comparar capacidades proyectadas con actividad efectiva de la red.
Project Thruput sitúa así a Stellar en el centro de una conversación recurrente en el sector de los activos digitales: la diferencia entre el rendimiento teórico, las pruebas de capacidad y el volumen que una blockchain puede gestionar de forma real y sostenida.











