OpenAI ha reducido en 10.000 millones de dólares su objetivo para la última ronda de financiación, que ahora se situaría en torno a los 20.000 millones. La compañía creadora de ChatGPT contemplaba captar 30.000 millones el mes pasado, pero la volatilidad de los mercados y la creciente cautela sobre el coste de desarrollar inteligencia artificial han complicado sus planes.
La revisión también afecta a la valoración prevista de la empresa. Según el Financial Times, OpenAI aspira ahora a alcanzar una valoración de 1,25 billones de dólares, frente a los 1,4 billones que manejaba anteriormente. La diferencia entre ambas cifras es de 150.000 millones de dólares.
Los inversores rebajan sus compromisos
Fuentes citadas por el diario británico aseguran que algunos inversores han reducido sus compromisos de aportación de capital. Ese cambio dificulta que OpenAI alcance las cantidades que había fijado inicialmente, aunque la empresa todavía contaría con el interés de varios grandes grupos financieros.
Entre los potenciales participantes figura un grupo de inversores de Emiratos Árabes Unidos, entre ellos MGX, una firma respaldada por el Estado. También estarían estudiando entrar en la ronda el conglomerado japonés SoftBank y las firmas de inversión Sequoia Capital, Coatue, Founders Fund y Andreessen Horowitz. Por ahora, no se conoce cuánto aportaría finalmente cada una.
OpenAI no ha confirmado las nuevas cifras de financiación ni la valoración recogida por el Financial Times. La rebaja se produce en un entorno menos favorable para las compañías tecnológicas vinculadas a la inteligencia artificial. Los inversores analizan con mayor atención las enormes cantidades que el sector está destinando a centros de datos, chips y otras infraestructuras, sin que esté claro todavía cuándo esos desembolsos se traducirán en beneficios suficientes.
La presión de los mercados y de Anthropic
Las dudas quedaron reflejadas en la evolución reciente de Wall Street. El Nasdaq 100, índice que reúne a muchas de las principales empresas tecnológicas, cayó alrededor de un 3,5% el viernes, en un contexto de mayor sensibilidad hacia las valoraciones y las inversiones asociadas a la inteligencia artificial.
OpenAI afronta además una competencia directa por el capital disponible. Anthropic, creadora del asistente Claude, prepara su salida a bolsa para noviembre y buscaría una valoración de al menos 1,5 billones de dólares, según el Financial Times. La eventual operación obligaría a los grandes inversores a decidir cómo repartir sus recursos entre dos de las compañías más relevantes del sector.
A pesar del recorte, la ronda de OpenAI seguiría teniendo una dimensión extraordinaria. La empresa necesita financiar el elevado coste de entrenar y operar modelos avanzados, así como la infraestructura que sostiene ChatGPT y el resto de sus servicios. Los centros de datos y los chips especializados concentran buena parte de esas necesidades.
Más capital para sostener la expansión
OpenAI ya captó unos 122.000 millones de dólares en marzo, pero vuelve a buscar financiación para respaldar sus planes de crecimiento. La compañía también se prepara, según la misma información, para una posible salida a bolsa en 2027.
La situación refleja el cambio de tono entre los inversores. El interés por la inteligencia artificial continúa siendo elevado, pero las empresas del sector afrontan una exigencia mayor para demostrar que las inversiones multimillonarias en capacidad de computación e infraestructura pueden generar una rentabilidad acorde con su escala.







