Los hermanos estadounidenses Raymond Christian Garcia e Isiah Angelo Garcia han sido condenados a 15 años y a 15 años y seis meses de prisión, respectivamente, por retener a una familia durante nueve horas y obligar a uno de sus miembros a transferir más de 8 millones de dólares en criptomonedas.
Un asalto armado para acceder a los monederos
El robo tuvo lugar el 19 de septiembre de 2025 en una vivienda de Grant, en el estado de Minnesota. Según los hechos recogidos en el caso, los dos hermanos irrumpieron armados en el domicilio y ataron con bridas de plástico a varios miembros de la familia.
Los asaltantes exigieron al padre acceso a sus cuentas de criptomonedas. Después de descubrir que el hombre guardaba más activos digitales en otro lugar, le obligaron a subir a un vehículo y acompañarlos hasta una casa de vacaciones situada en el norte de Minnesota.
Una vez allí, la víctima tuvo que recoger otros dispositivos de almacenamiento y transferir el resto de las criptomonedas. En total, los hermanos se apoderaron de más de 8 millones de dólares en criptoactivos.
El hijo alertó a los servicios de emergencia
El secuestro terminó cuando el hijo de la víctima consiguió llamar al 911, el número de emergencias de Estados Unidos. Los hermanos huyeron del lugar, pero los investigadores lograron localizarlos en las inmediaciones de Houston, en Texas, donde fueron detenidos.
Raymond Christian Garcia e Isiah Angelo Garcia se declararon culpables el 18 de junio de 2026 de participar en el asalto a mano armada. El juez federal Donovan Frank dictó las condenas el 29 de octubre: 15 años de prisión para Raymond Christian Garcia y 15 años y seis meses para Isiah Angelo Garcia.
El fiscal estadounidense Daniel Rosen describió el caso como un delito premeditado y violento. El FBI, que participó en la investigación junto con la oficina del sheriff del condado de Washington, subrayó asimismo el grave impacto del asalto sobre la familia y su entorno.
Un caso que expone el riesgo de la custodia física
La investigación muestra cómo el acceso a los activos digitales puede convertirse en el objetivo directo de un asalto físico cuando los delincuentes creen que una víctima controla grandes cantidades de criptomonedas. En este caso, no se limitaron a intentar acceder a una cuenta: mantuvieron a la familia retenida, localizaron otros dispositivos y forzaron nuevas transferencias.
Las condenas ponen fin al proceso penal contra los dos hermanos por unos hechos ocurridos en Minnesota, aunque la información disponible no precisa si los criptoactivos fueron recuperados ni cuál era su distribución entre las distintas cuentas o dispositivos.









