La volatilidad de Bitcoin (BTC), medida sobre los últimos doce meses, se sitúa actualmente en el 43%, según un análisis de Grayscale. Ese nivel está por debajo del registrado por el 57% de las empresas del S&P 500, entre ellas Oracle, Honeywell y Coinbase, aunque la criptomoneda todavía presenta oscilaciones superiores a las de grandes compañías como Amazon o JPMorgan.
Bitcoin reduce sus oscilaciones frente a su media histórica
El informe, publicado por Grayscale el 14 de octubre, refleja un descenso significativo de la volatilidad de Bitcoin durante los últimos años. La media de este indicador en la última década fue del 64%, mientras que hace cinco años alcanzaba el 81%. El dato actual, del 43%, queda así claramente por debajo de esos niveles.
La volatilidad mide la intensidad de las variaciones de precio durante un periodo determinado. Un porcentaje más elevado implica movimientos más pronunciados y, por tanto, una mayor incertidumbre sobre la evolución del activo. La comparación no convierte a Bitcoin en un valor estable, pero sí muestra que su comportamiento reciente ya no es excepcional frente al de una parte del mercado bursátil estadounidense.
El S&P 500 reúne aproximadamente a 500 grandes compañías de Estados Unidos. En el análisis citado, Bitcoin registra menos fluctuaciones que el 57% de sus integrantes. SanDisk aparece en el extremo superior de la comparación, con una volatilidad cercana al 110%, más de dos veces y media la de Bitcoin.
Coinbase registra más volatilidad que Bitcoin
Entre los casos destacados figura Coinbase, la mayor plataforma de compraventa de criptomonedas de Estados Unidos. La volatilidad de sus acciones ronda el 70%, bastante por encima del 43% atribuido a Bitcoin. También Oracle y Honeywell presentan oscilaciones superiores a las de la criptomoneda, según los datos recogidos por Grayscale.
La comparación entre Coinbase y Bitcoin requiere, no obstante, cierta cautela. Las acciones de la plataforma no solo reflejan la evolución general del mercado de criptoactivos. También están condicionadas por sus resultados empresariales, los volúmenes de negociación y otros factores propios de la compañía. Por ello, la exposición a través de Coinbase y la tenencia directa de Bitcoin no son inversiones equivalentes, aunque puedan verse afectadas por tendencias comunes.
En el otro extremo, Amazon y JPMorgan presentan niveles de volatilidad considerablemente menores, de alrededor del 31% y el 20%, respectivamente. El dato de JPMorgan sirve para poner en contexto la cifra de Bitcoin: incluso tras su descenso, sus fluctuaciones siguen siendo más del doble de las del banco.
Más liquidez y peso institucional
Grayscale relaciona la reducción de la volatilidad con tres cambios en el mercado. El primero es el aumento de la liquidez, que facilita la compra y venta de grandes cantidades de Bitcoin sin generar movimientos tan bruscos en el precio.
El segundo es la creciente participación de entidades financieras y otros inversores institucionales. Frente a una etapa en la que predominaban los operadores particulares, el mercado cuenta ahora con una presencia mayor de gestoras profesionales. El tercer elemento es la llegada de productos regulados, incluidos los fondos cotizados de Bitcoin al contado en Estados Unidos, que permiten obtener exposición a la criptomoneda a través de la bolsa tradicional sin comprarla directamente.
Para Grayscale, estos factores apuntan a una maduración del mercado y están desplazando el debate entre los grandes inversores: de si Bitcoin resulta demasiado arriesgado a qué peso debería tener en una cartera. La conclusión debe interpretarse con prudencia. La gestora comercializa productos de inversión en criptomonedas y, por tanto, tiene un interés en mejorar la percepción del activo.
Además, el 43% corresponde a volatilidad histórica: describe movimientos que ya se han producido, pero no permite anticipar con certeza el comportamiento futuro de Bitcoin.











