El oro y la plata reaccionaron al alza después de que el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, anunciara que el líder supremo ha concedido al Gobierno facultades específicas para negociar con Estados Unidos. La noticia reforzó las expectativas de un posible acuerdo de paz y elevó en 450 millones de dólares el valor conjunto de ambos metales, según los datos recogidos en la fuente.
El oro y la plata suben mientras cae el petróleo
La reacción inicial fue rápida. En los 25 minutos posteriores al anuncio, el oro avanzó un 1,26%, mientras que la plata se disparó un 2,49%. En otro momento de la sesión, las subidas alcanzaban el 2,33% y el 4,02%, respectivamente. El repunte, sin embargo, todavía no compensaba las pérdidas registradas el viernes.
El movimiento se produjo al mismo tiempo que el petróleo ampliaba sus descensos. El crudo llegó a caer un 2,77%, y el Brent acumulaba una pérdida del 6,15% en la jornada. Si mantiene esos niveles al cierre, registraría su mayor descenso desde principios de mayo.
La caída del petróleo fue interpretada favorablemente por los mercados. Un crudo más barato reduce las presiones inflacionistas y puede aliviar la necesidad de que los bancos centrales mantengan una política monetaria restrictiva. En ese contexto también repuntaron las bolsas y Bitcoin (BTC).
Las negociaciones entre Irán y Estados Unidos, en el centro
Irán y Estados Unidos llevan tres días manteniendo conversaciones, con Qatar como mediador. El objetivo declarado de Doha es evitar una nueva escalada. Pezeshkian ha señalado que su país busca resolver la situación mediante el diálogo, aunque el ministro de Exteriores, Araghchi, afirmó ante la agencia IRNA que Irán está más preparado que nunca tanto para responder militarmente como para optar por la vía diplomática.
Teherán ha ofrecido reabrir el estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas y retomar las negociaciones nucleares, siempre que Washington cumpla sus exigencias. Entre ellas figuran el fin del bloqueo de sus puertos, la liberación de fondos congelados y el levantamiento de las sanciones petroleras.
El estrecho de Ormuz es una vía esencial para el comercio mundial de petróleo. Su reapertura podría hacer desaparecer con rapidez parte de la prima de riesgo incorporada al precio del crudo, según el análisis recogido en la fuente. Esa eventual normalización reduciría las tensiones sobre la inflación y podría presionar a la baja las rentabilidades de los bonos.
El rebote aún queda lejos de borrar las pérdidas
La evolución de los metales preciosos sigue condicionada por el fuerte aumento de las rentabilidades de los bonos durante la guerra en Irán. El oro acumula una caída del 31% desde el máximo alcanzado a finales de enero, mientras que la plata ha perdido un 60% en el mismo periodo.
El oro y la plata suelen considerarse activos de protección frente a la inflación. Sin embargo, unos tipos de interés elevados aumentan el coste de oportunidad de mantener posiciones en metales que no generan intereses. Por eso, una reducción de las rentabilidades de los bonos podría favorecer a ambos activos.
En el caso del oro, la recuperación de los 4.000 dólares por onza troy mejoraría de forma considerable su panorama técnico, según la valoración citada. La plata afronta una situación más débil y todavía necesitaría avanzar más antes de que pudieran plantearse objetivos de cotización superiores.
El precedente más cercano se remonta a principios de mayo, cuando las expectativas de un acuerdo entre Washington y Teherán también provocaron una fuerte caída del petróleo. Algo más de un mes después se alcanzó el llamado memorando de Islamabad, que estableció un alto el fuego y un plazo de 60 días para negociar una paz definitiva. Ahora Irán pretende recuperar aquellos compromisos.










