Donald Trump se enfrenta a la posibilidad de perder el control del Congreso en las elecciones legislativas de mitad de mandato que se celebran hoy en Estados Unidos. Los inversores han empezado a descontar ese escenario, pero los precedentes históricos apuntan a que la bolsa podría mantener una trayectoria positiva una vez despejada la incertidumbre política.
El resultado se conocerá durante la madrugada del miércoles, hora peninsular española. Los primeros colegios electorales cerrarán a medianoche y, en la mayoría de los estados decisivos, el cierre está previsto entre la 01:30 y las 04:00.
El mercado da ventaja a los demócratas
En estos comicios se renuevan los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 de los 100 del Senado. Ambas cámaras integran el Congreso, que tiene la competencia de aprobar las leyes y los presupuestos federales.
El mercado de predicciones Polymarket sitúa en el 72% la probabilidad de que los demócratas se hagan con el control de las dos cámaras. Hace dos semanas, esa posibilidad era del 63%. Las apuestas acumuladas sobre ese desenlace superan los 117 millones de dólares.
La Cámara de Representantes es el frente más vulnerable para el Partido Republicano. Los republicanos cuentan con 218 escaños, frente a los 214 demócratas, por lo que una pérdida neta de un solo asiento bastaría para que dejasen de controlar la mayoría. El Cook Political Report prevé que los demócratas ganen entre 12 y 25 escaños.
El Senado presenta un escenario más complejo. Los demócratas disponen de 47 escaños y necesitarían arrebatar al menos cuatro a los republicanos, además de conservar el suyo en Michigan. Las carreras más disputadas se concentran en Texas, Ohio, Alaska, Iowa y Kansas, estados en los que Trump ganó con claridad en 2024. Según las encuestas de The New York Times, los demócratas parten por delante en casi todos ellos, aunque los sondeos estadounidenses han infravalorado en varias ocasiones el respaldo al presidente.
Un Congreso dividido podría aliviar la incertidumbre
La popularidad de Trump lleva meses debilitándose, según la fuente, en un contexto marcado por la guerra con Irán y el encarecimiento de la gasolina. El presidente ha convertido la elección en un referéndum sobre su figura y ha pedido a sus seguidores que voten como si él mismo fuese el candidato.
Una victoria demócrata en ambas cámaras limitaría el margen de maniobra de la Casa Blanca durante los dos años siguientes. Trump ya ha advertido de que, en ese caso, se convertiría en el «señor Veto» y utilizaría su potestad para bloquear las iniciativas del Congreso.
Ese enfrentamiento institucional podría reducir el riesgo de cambios legislativos relevantes para las empresas. Con el presidente y el Congreso controlados por partidos distintos, la aprobación de grandes reformas económicas resultaría más difícil. La hipótesis es que, una vez conocido el resultado, los inversores que hubieran permanecido al margen volverían al mercado.
Desde 1950, el S&P 500 ha cotizado más alto doce meses después de cada elección legislativa de mitad de mandato. El avance medio en ese periodo ha sido del 16,6%, frente al 6,9% registrado en el resto de los años.
La historia favorece a la bolsa, pero no elimina los riesgos
El antecedente más parecido al escenario que descuenta ahora el mercado también resulta favorable: desde 1954, en siete ocasiones un presidente republicano tuvo que gobernar con ambas cámaras en manos demócratas tras las elecciones de mitad de mandato. Un año después, el S&P 500 había subido en todos los casos, con un incremento medio del 15,5%.
La muestra, sin embargo, es reducida. Durante el primer mes posterior a un cambio de mayoría, el índice se mantuvo de media prácticamente plano. Además, en 11 de los 19 casos registrados desde 1950 llegó a caer al menos un 10% desde un máximo durante el año siguiente, antes de terminar ese periodo con ganancias.
El resultado electoral tampoco resolverá las dudas que pesan sobre los mercados. Las fuertes inversiones en inteligencia artificial siguen bajo escrutinio, los tipos de interés continúan siendo un factor de presión y el Nasdaq 100 ha entrado en fase de corrección por tercera vez este año. La política puede despejar una parte de la incertidumbre, pero no concentra todos los riesgos que afrontan las bolsas.










