Binance atribuye al bajo volumen de negociación de algunos tokens la brecha del 5% que todavía queda por cubrir en la reposición de los activos robados, según su última comunicación. La plataforma también ha señalado que su plan de retiradas del 3 de noviembre reabrirá progresivamente las vías de salida.
Los tokens con poca liquidez retrasan la reposición
La explicación de Binance se centra en los activos menos líquidos. Al negociarse con menor frecuencia, estos tokens dificultan completar con rapidez la sustitución de la totalidad de los fondos sustraídos.
La compañía sitúa en el 5% la diferencia pendiente en su último balance de reposición. La cifra no se presenta como un porcentaje de pérdida adicional, sino como la parte que aún no ha podido reponerse por completo, de acuerdo con la información difundida por la plataforma.
Retiradas reabiertas de forma gradual
En paralelo, Binance ha comunicado un plan para reabrir progresivamente las retiradas a partir del 3 de noviembre. La medida contempla recuperar las vías de salida de manera escalonada, sin indicar en la información disponible que todas vayan a quedar operativas al mismo tiempo.
La combinación de ambos anuncios dibuja una recuperación todavía incompleta: la reposición de los activos robados sigue condicionada por la liquidez de determinados tokens, mientras que el acceso a las retiradas se restablece por fases. Binance no ha detallado en la comunicación de referencia qué tokens concretos están afectados ni cuándo se cerrará por completo la brecha pendiente.











