Donald Trump prevé que Estados Unidos, Rusia y Ucrania alcancen próximamente un acuerdo de gran alcance sobre la guerra, con posibles repercusiones para el conjunto de Europa. El presidente estadounidense hizo esta valoración tras reunirse en la Casa Blanca con Kirill Dmítriev, enviado especial del presidente ruso, Vladímir Putin, aunque no mantuvo en ese encuentro conversaciones con representantes ucranianos.
Trump no explicó qué elementos incluiría el eventual pacto ni ofreció un calendario concreto para su firma. Ante los periodistas, se limitó a señalar que sería un “gran acuerdo”, con un alcance que iría más allá del conflicto en Ucrania y que podría afectar incluso a toda Europa. Por ahora, no está claro a qué se refería exactamente con esa afirmación.
Contactos separados en la Casa Blanca
La reunión con Dmítriev se produjo en un momento en el que Washington ha intensificado sus esfuerzos para desbloquear las negociaciones entre Moscú y Kiev. El enviado ruso también participó el jueves en un encuentro organizado por Melania Trump, en el que sí estuvieron representados Rusia y Ucrania.
La conversación encabezada por la primera dama estadounidense se centró en el alto el fuego temporal acordado en Oleshki, una localidad ocupada por Rusia en la región ucraniana de Jersón. La tregua permitió la entrega de ayuda humanitaria y la evacuación de civiles, pero tuvo una duración limitada: el cese de los combates terminó el 1 de noviembre, después de seis días.
Durante esa reunión, Dmítriev agradeció a Melania Trump su papel en la consecución del acuerdo. La primera dama confía en que este tipo de iniciativas pueda servir como primer paso hacia un pacto de paz más duradero. El encuentro, sin embargo, fue independiente de la conversación mantenida por Trump con el representante de Putin.
Las garantías de seguridad siguen bloqueando el acuerdo
Mientras continúan los contactos directos e indirectos, diplomáticos estadounidenses negocian con Ucrania y con sus aliados europeos sobre el futuro de la región. Jared Kushner, yerno de Trump, se reunió el jueves en Bruselas con representantes ucranianos, de la OTAN y de varios países europeos.
Entre los asuntos tratados estuvieron las garantías de seguridad para Ucrania y otros acuerdos relacionados con la seguridad europea. Este punto es uno de los principales obstáculos de las conversaciones. Kiev busca mecanismos que eviten una nueva invasión rusa si finalmente se alcanza un acuerdo, mientras que las autoridades ucranianas han insistido en que no aceptarán condiciones que comprometan la seguridad y la soberanía del país.
Trump responsabilizó anteriormente al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, de la falta de avances. El mandatario estadounidense prometió durante la campaña electoral que pondría fin a la guerra en un solo día, pero el conflicto continúa casi dos años después de su llegada al poder.
Abu Dabi acogerá la próxima ronda
La siguiente ronda de conversaciones está prevista para los días 10 y 11 de noviembre en Abu Dabi. En esas reuniones, representantes estadounidenses tratarán de avanzar de nuevo con las delegaciones de Rusia y Ucrania.
El resultado de esos contactos permitirá evaluar si la previsión de Trump sobre un acuerdo amplio empieza a materializarse. Hasta ahora, el presidente no ha detallado el contenido del posible pacto ni ha explicado cómo afectaría a Europa, más allá de apuntar a consecuencias que superarían el marco estrictamente ucraniano.











