Los futuros de Wall Street apuntan a una recuperación moderada después del desplome sufrido en la sesión anterior, cuando el temor a una regulación más estricta de la inteligencia artificial (IA) provocó fuertes ventas en los valores tecnológicos. El Nasdaq-100 sube alrededor de un 1% en la negociación previa, aunque los contratos del S&P 500 todavía se mantienen ligeramente en negativo.
La tecnología sufrió la peor oleada de ventas
El Nasdaq Composite se dejó ayer un 5,52%, hasta los 24.315 puntos, y acumula una caída cercana al 12% desde el récord alcanzado el 6 de octubre. El retroceso sitúa al índice en fase de corrección. El Nasdaq-100 bajó un 6,36%, en su peor sesión desde marzo de 2020 y con una pérdida diaria de capitalización estimada en 2,3 billones de dólares.
El S&P 500 retrocedió un 4,36%, su peor jornada desde abril de 2025, mientras que el Dow Jones perdió un 3,44%. Los 30 valores del Dow y los 11 sectores del S&P 500 terminaron en negativo. La capitalización borrada en este último índice rondó los 3 billones de dólares, tres cuartas partes de los 4 billones que se han evaporado desde el 6 de octubre.
Los fabricantes de chips concentraron las pérdidas. El índice SOX, que reúne a 30 grandes compañías de semiconductores, se hundió un 12,25%, también en su peor sesión desde marzo de 2020. Nvidia cayó un 9,26%, hasta los 181,60 dólares, y eliminó todas las ganancias acumuladas durante el año. Su pérdida de valor bursátil, estimada entre 430.000 y 450.000 millones de dólares, fue la mayor desde el episodio provocado por DeepSeek en enero de 2025.
Broadcom e Intel cedieron más de un 10%, mientras que AMD se desplomó un 17%. Micron y Sandisk llegaron a perder un 22%. Tesla bajó casi un 11% y SpaceX, un 9%. Los grandes proveedores de servicios en la nube resistieron mejor: Microsoft, Alphabet y Amazon registraron descensos de entre el 2% y el 3,5%.
El giro político en Washington dispara la incertidumbre
El detonante fue el cambio de mayorías tras las elecciones legislativas de mitad de mandato del 3 de noviembre. Los demócratas pasaron a controlar ambas cámaras del Congreso y, tras la victoria, aumentaron las críticas dentro del partido a la expansión de la IA y, en particular, a la construcción de centros de datos.
El senador Bernie Sanders pidió una moratoria nacional inmediata para estos proyectos, mientras que la congresista Yassamin Ansari planteó pausar el desarrollo de la IA avanzada. Los inversores interpretaron esas propuestas como una amenaza para el ritmo de inversión en centros de datos y para toda la cadena de suministro asociada, desde los semiconductores hasta los equipos y las memorias.
El movimiento hacia activos defensivos reflejó la intensidad del episodio. La rentabilidad del bono estadounidense a diez años bajó hasta el 4,84%, impulsada por la demanda de deuda pública, y el oro subió hasta unos 4.098 dólares por onza. El VIX, conocido como el índice del miedo de Wall Street, se disparó casi un 70%.
Asia amplifica el castigo a los fabricantes de chips
La presión vendedora se trasladó primero a Europa, donde ASML perdió un 6,6% e Infineon cayó un 8,5%. En Fráncfort, Rheinmetall se desplomó un 16% después de revisar a la baja sus previsiones anuales por segunda vez este año debido a retrasos en los pedidos.
En Asia, el Kospi surcoreano llegó a caer alrededor de un 9% poco después de la apertura y perdió los 5.000 puntos. El descenso activó la suspensión automática de la negociación durante 20 minutos. SK Hynix y Samsung Electronics registraban pérdidas de entre el 10% y el 12% en los mínimos de la sesión. En Taiwán, TSMC alcanzó el límite diario de caída permitido por la bolsa y llegó a bajar hasta los 2.020 dólares taiwaneses.
El Nikkei 225 japonés se hundió alrededor de un 7%, por debajo de los 60.000 puntos, su mayor caída desde abril de 2025. El índice entra así en un mercado bajista. En Corea del Sur, además, los inversores extranjeros habían vendido acciones por unos 6.400 millones de dólares en las cinco sesiones anteriores.
La atención del mercado se centra ahora en el informe de empleo estadounidense, cuya publicación está prevista para las 14:30 horas. El desplome ha reducido considerablemente la probabilidad de una subida de tipos el próximo mes, aunque los datos seguirán siendo determinantes para la política monetaria. El RSI del Nasdaq se encuentra en su nivel más bajo en 17 meses, una lectura asociada a condiciones de sobreventa, mientras el S&P 500 todavía conserva una subida del 9% desde comienzos de año.








