Robert Kiyosaki ha aprovechado las recientes caídas de Bitcoin, el oro y la plata para aumentar sus posiciones en los tres activos. El escritor estadounidense, autor de Padre rico, padre pobre, explicó que no comparte la preocupación de quienes reaccionan con pánico a los descensos y señaló la deuda global, especialmente la de Estados Unidos, como el problema que considera más grave.
Kiyosaki vuelve a comprar durante las caídas
“La gente entró en pánico cuando el oro, la plata y Bitcoin se desplomaron. Yo compré más”, afirmó Kiyosaki en una publicación difundida en X el 4 de noviembre de 2026. En el mismo mensaje cuestionó la capacidad de los dirigentes para afrontar los problemas económicos y criticó un sistema educativo que, a su juicio, no prepara a los ciudadanos para entender el dinero.
Su planteamiento parte de una visión de largo plazo. Kiyosaki resta importancia a los movimientos temporales de los precios y sostiene que las turbulencias pueden convertirse en oportunidades para incrementar la exposición a activos que considera una alternativa al sistema monetario tradicional.
El escritor lleva años advirtiendo sobre el crecimiento de la deuda pública estadounidense. En su opinión, la acumulación de obligaciones y las políticas del Gobierno suponen una amenaza mayor que las caídas registradas en los mercados. También sostiene que el dólar pierde valor con el tiempo y reduce el poder adquisitivo de los ahorradores, razón por la que lo define como “dinero falso”.
Bitcoin, oro y plata frente al dólar
Frente a la moneda estadounidense, Kiyosaki sitúa Bitcoin, el oro y la plata. El autor considera que estos activos pueden ofrecer una mayor protección ante los problemas económicos, aunque la fuente no aporta una valoración concreta sobre su comportamiento futuro ni cifras sobre el volumen de sus nuevas compras.
Su crítica no se limita a la política monetaria. Kiyosaki también cuestiona la educación financiera que reciben los ciudadanos en Estados Unidos. Según su valoración, las escuelas apenas explican cómo funciona el dinero o cuáles son los riesgos asociados al sistema financiero actual. Esa carencia, sostiene, deja a muchos ahorradores sin herramientas para interpretar la inflación, la deuda o las fluctuaciones de los mercados.
Una estrategia apoyada también en la deuda
El discurso de Kiyosaki sobre el endeudamiento tiene una particularidad: el propio escritor ha reconocido que acumula deudas por unos 1.200 millones de dólares. No considera que esa cifra sea necesariamente un problema, porque distingue entre la deuda destinada a generar ingresos y la que únicamente incrementa los gastos.
Parte de sus préstamos está vinculada, según ha explicado, a proyectos inmobiliarios y empresas en los que participa. Su estrategia consiste en utilizar financiación para adquirir activos y volver a endeudarse cuando estos se revalorizan, con el objetivo de realizar nuevas inversiones.
La cifra citada no implica que todo ese endeudamiento sea estrictamente personal. Además, este enfoque está expuesto a riesgos: una caída de los precios inmobiliarios o unos ingresos inferiores a los previstos podrían provocar dificultades financieras importantes. Por ello, el propio Kiyosaki advierte de que los pequeños inversores no deben reproducir su estrategia de forma automática.











