Los contratos del Gobierno estadounidense representarán menos del 10% de los ingresos de SpaceX durante este trimestre, frente al 16,6% del trimestre anterior, según una previsión publicada por Elon Musk. El retroceso confirma el cambio de peso dentro del negocio de la compañía, que está aumentando sus ingresos procedentes de la inteligencia artificial.
La Administración pierde peso en SpaceX
Musk compartió el dato en su red social X al defender la relación de SpaceX con el Gobierno de Estados Unidos. En 2025, alrededor de una quinta parte de los ingresos de la empresa procedía de organismos públicos estadounidenses. Ahora, el porcentaje se situaría por debajo del 10%, de acuerdo con la estimación del empresario para el trimestre en curso.
SpaceX ha construido durante años una parte relevante de su actividad sobre contratos con la NASA y el Departamento de Defensa. La compañía transporta astronautas, pone satélites en órbita y participa en proyectos vinculados con la seguridad nacional. Esa colaboración no ha desaparecido: SpaceX mantiene un contrato con la NASA para llevar seres humanos a la Luna mediante su cohete Starship, una misión que podría producirse a partir de 2028.
La previsión de Musk apunta, sin embargo, a que esos contratos ya no constituyen la principal fuente de ingresos de la compañía. El cambio coincide con la expansión de una actividad distinta de los lanzamientos espaciales y los satélites.
La inteligencia artificial impulsa los ingresos
SpaceX alquila capacidad de cómputo en sus centros de datos de Memphis a empresas tecnológicas que desarrollan y operan sistemas de inteligencia artificial. La demanda de esos recursos ha crecido con rapidez y permitió que el negocio de inteligencia artificial registrara beneficios por primera vez el trimestre pasado.
Anthropic, la empresa responsable del asistente Claude, se ha convertido en el mayor cliente de SpaceX. Los resultados trimestrales muestran que un único cliente aportó el 34,5% de los ingresos totales de la compañía. Bloomberg identifica a Anthropic como ese cliente, lo que sitúa a una empresa de inteligencia artificial como responsable de más de un tercio de la facturación de SpaceX.
Según la información disponible, la división de inteligencia artificial ya genera más ingresos que los negocios de lanzamientos de cohetes y de satélites. SpaceX deja así de depender principalmente de su actividad espacial tradicional y gana exposición a uno de los segmentos de mayor crecimiento dentro de la infraestructura tecnológica.
Menos dependencia pública, más concentración de clientes
La nueva composición de los ingresos reduce el peso del Gobierno estadounidense, pero introduce otro riesgo: la concentración en Anthropic. La compañía de inteligencia artificial podría poner fin a su acuerdo con SpaceX el próximo año, una vez cumplido el plazo de preaviso previsto. En ese caso, SpaceX perdería una parte relevante de sus ingresos.
El momento político también añade presión. Los demócratas han logrado esta semana la mayoría tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado, mientras Musk destinó más de 445 millones de dólares a apoyar al Partido Republicano. Ese resultado puede traducirse en un mayor escrutinio sobre sus empresas y sobre sus contratos públicos.
Al mismo tiempo, las compañías de inteligencia artificial afrontan dudas en Wall Street por el volumen de inversión necesario para construir centros de datos y por su capacidad para convertir ese gasto en beneficios. Para SpaceX, la evolución de la demanda de capacidad de cómputo será, por tanto, cada vez más determinante.












