Arthur Hayes ha vendido criptomonedas por unos 22,28 millones de dólares y ha optado por apartarse temporalmente del mercado. El ex consejero delegado de BitMEX ha justificado el movimiento por el deterioro del entorno macroeconómico y geopolítico, en un cambio de postura respecto al tono alcista que mantenía a mediados de octubre.
La operación se conoció a través de un mensaje publicado por Hayes en X el 24 de octubre. “Lo he vendido todo”, escribió. En la misma publicación explicó que había cerrado posiciones del libro direccional de Maelstrom, había recogido beneficios en Ethereum (ETH), Ethena (ENA), Uniswap (UNI) y otras criptomonedas, y que prefería esperar hasta disponer de una señal clara para volver al mercado.
Más de 22 millones de dólares en ventas
La mayor operación correspondió a 6.400 ETH, con un valor aproximado de 15,2 millones de dólares. Hayes también se desprendió de 14 millones de tokens ENA por unos 2,76 millones de dólares y de 323.000 UNI, valorados en alrededor de 2,24 millones.
El resto de las ventas se repartió entre posiciones más pequeñas en Ether.fi (ETHFI), Aerodrome Finance (AERO), Pendle (PENDLE) y Zama (ZAMA). En conjunto, las operaciones alcanzaron aproximadamente los 22,28 millones de dólares.
Según la información disponible, Hayes obtuvo beneficios con ETH y ENA. En cambio, habría asumido una pérdida limitada en tres activos adquiridos recientemente: Aerodrome, Pendle y Zama. Por esas posiciones pagó unos 889.000 dólares y recibió alrededor de 856.000 dólares al venderlas.
Del optimismo sobre la liquidez a la cautela
La decisión contrasta con sus declaraciones del 15 de octubre. En ese momento, Hayes animó a los operadores a adoptar posiciones alcistas en Bitcoin (BTC) y Ethereum para anticiparse a una posible inyección adicional de liquidez en el sistema financiero.
Desde entonces, el sentimiento del mercado se ha deteriorado. Seis de los siete tokens vendidos por Hayes acumulan pérdidas durante el último mes, según la fuente. A ese contexto se suma el repunte reciente de los precios del petróleo, que ha vuelto a alimentar la preocupación por la inflación.
El movimiento también se produce antes de la próxima decisión de tipos de la Reserva Federal de Estados Unidos. El banco central elevó en septiembre el rango oficial hasta el 3,75%-4%, mientras que el mercado espera mayoritariamente que mantenga los tipos sin cambios en esta ocasión.
Una pausa a la espera de señales
Hayes parece haber preferido no anticiparse a esa decisión. Si antes confiaba en que una mayor liquidez podía favorecer a Bitcoin y Ethereum, ahora ha optado por cerrar sus posiciones y permanecer al margen hasta que el panorama sea más claro.
Su mensaje no presenta la venta como un abandono definitivo del mercado. La referencia a esperar una “señal clara” apunta a una pausa condicionada por la evolución de las variables macroeconómicas y geopolíticas. Por ahora, su estrategia pasa por conservar liquidez y observar cómo responden los mercados a las próximas decisiones de política monetaria.











