ASML no registró ventas netas de sistemas en Europa durante el segundo trimestre, una señal que su responsable de relaciones institucionales internacionales, Frank Heemskerk, atribuye a la falta de inversión en nuevas fábricas de semiconductores en el continente. “No vendemos absolutamente nada en Europa”, afirmó el directivo durante un encuentro celebrado el lunes en Ámsterdam.
La advertencia llega mientras Estados Unidos, China e India compiten por atraer más actividad de la compañía neerlandesa. Según Heemskerk, Europa corre el riesgo de ampliar su retraso frente a otras regiones si no logra generar demanda y acelerar la construcción de plantas de chips.
Europa no aparece entre los mercados de ASML
Los datos de ventas respaldan el diagnóstico de la empresa. Ninguna de las ventas netas de sistemas de ASML en el segundo trimestre procedió de Europa. En el conjunto de 2025, Europa, Oriente Medio y África representaron apenas el 1% de las ventas de la compañía.
El contraste resulta especialmente significativo por el peso de ASML en la cadena global de los semiconductores. La empresa es el único fabricante de las máquinas de litografía más avanzadas, equipos indispensables para producir chips modernos. Fabricantes como TSMC y Samsung utilizan sus sistemas en sus procesos de fabricación.
Durante la primera mitad del año, Corea del Sur fue el principal mercado de ASML, por delante de Taiwán y China. Europa, en cambio, no está impulsando nuevas instalaciones capaces de sostener una demanda relevante para los equipos de la compañía.
La Ley Europea de Chips aún no ha cambiado la tendencia
La Unión Europea intenta desde hace años reducir su dependencia de la producción de semiconductores fuera del continente. Tras las tensiones reveladas durante la pandemia de coronavirus, Bruselas aprobó en 2023 la Ley Europea de Chips, con el objetivo de atraer nuevas fábricas y elevar de forma significativa la participación europea en la producción mundial.
Sin embargo, las inversiones no han avanzado al ritmo esperado. El Tribunal de Cuentas Europeo advirtió el año pasado de que la Unión probablemente no logrará duplicar su cuota del mercado mundial de chips para 2030. Ante esta situación, la Comisión Europea trabaja en una revisión de la legislación.
ASML mantiene conversaciones con Bruselas sobre posibles medidas para mejorar la competitividad tecnológica europea y estimular la demanda de chips dentro de la región. Para Heemskerk, el problema no se limita a la fabricación de maquinaria: sin clientes que construyan nuevas plantas, tampoco existe un mercado local suficiente para sus sistemas.
Estados Unidos, China e India buscan atraer más actividad
La compañía afronta una presión creciente para ampliar su presencia fuera de Europa. Heemskerk explicó que China e India están intentando convencer a ASML para que invierta y construya instalaciones en sus territorios. Estados Unidos también pretende captar una mayor parte de sus actividades.
Alrededor de una cuarta parte de la investigación de ASML se realiza actualmente en Estados Unidos. Según el directivo, allí se pregunta a la empresa por qué esa proporción no podría aumentar hasta la mitad.
La competencia cobra importancia porque ASML tendrá que seguir incrementando su capacidad de producción en los próximos años. Heemskerk señaló que no puede darse por hecho que esa capacidad adicional vaya a instalarse en Países Bajos o en otro país europeo. “Hay una fuerte competencia para convencernos de hacerlo en otro sitio”, afirmó.
India ya ha dado un paso para estrechar la colaboración con la empresa neerlandesa. En mayo, ASML cerró un acuerdo con Tata Electronics para apoyar el desarrollo de la producción de chips en el país asiático. La evolución de estas iniciativas determinará si Europa consigue recuperar terreno o si la expansión de la industria seguirá concentrándose en otras regiones.










