El Gobierno belga estudia vender su participación del 5,7% en BNP Paribas, un paquete de acciones valorado en aproximadamente 5.400 millones de euros. La operación cuenta con el respaldo de varios partidos de la coalición que sostiene al primer ministro, Bart De Wever, aunque todavía no existe una decisión definitiva ni se prevé que la desinversión se produzca a corto plazo.
Bélgica solo abordaría la venta después de completar otras operaciones sobre activos estatales que ya están previstas. Entre ellas figura la colocación de una participación del 20% en Belfius, el banco belga controlado por el Estado. Este proceso se encuentra en la fase en la que los potenciales compradores pueden presentar ofertas vinculantes y debería concluir antes de que termine el año.
Una participación heredada del rescate de Fortis
La presencia del Estado belga en BNP Paribas se remonta a la crisis financiera de 2008. En aquel momento, Bélgica intervino para rescatar Fortis, entonces el mayor grupo bancario y asegurador del país, después de que atravesara graves dificultades durante la crisis financiera mundial.
BNP Paribas adquirió posteriormente buena parte de los negocios de Fortis. Como consecuencia de aquella operación, el Estado belga se convirtió en el principal accionista del banco francés. Actualmente controla el 5,7% de BNP Paribas, una entidad con una capitalización bursátil aproximada de 95.000 millones de euros.
La posibilidad de vender esa participación refleja un debate más amplio dentro del Ejecutivo sobre el papel del Estado como accionista de entidades financieras. El ministro de Finanzas, Jan Jambon, afirmó en junio, durante un debate parlamentario sobre Belfius, que la propiedad pública de un banco no forma parte de las funciones esenciales del Estado y se mostró favorable a desprenderse de activos que no tengan carácter estratégico.
No está claro si Jambon aplica ese mismo criterio a la participación en BNP Paribas. Su portavoz declinó pronunciarse sobre los planes relativos al banco francés.
La venta aportaría liquidez, pero aún debe acordarse
La posible operación llega después de la subida registrada por las acciones de los bancos europeos en los últimos años. Esa evolución ha mejorado las condiciones para que los Estados que intervinieron entidades durante la crisis puedan vender sus paquetes a precios más elevados.
Otros países europeos también han reducido o revisado sus posiciones en el sector financiero. Italia ha vendido acciones de Monte dei Paschi, Alemania estudia el futuro de su participación en Commerzbank y Países Bajos se ha desprendido de títulos de ABN AMRO en los últimos años.
Para Bélgica, la venta de BNP Paribas podría proporcionar varios miles de millones de euros en ingresos. El importe tendría relevancia en un momento en el que el Gobierno pretende reducir el gasto en unos 10.000 millones de euros hasta 2029. No obstante, las fuentes citadas señalan que los planes son independientes de las negociaciones presupuestarias, en las que el Ejecutivo busca recortar el gasto en varios miles de millones.
La operación tampoco está garantizada. Los cinco partidos que forman la coalición gubernamental mantienen discrepancias en distintos asuntos y deberán alcanzar un acuerdo sobre la venta de activos estatales. Tanto el Gobierno belga como BNP Paribas declinaron hacer comentarios sobre la posible desinversión.











