Los clientes de Binance han retirado criptomonedas por un valor neto de 4.700 millones de dólares desde el ciberataque de la semana pasada, según datos comunicados por un portavoz de la plataforma a Bloomberg. La cifra refleja la diferencia entre las salidas y los depósitos registrados después del incidente, aunque Binance sostiene que la presión se mantiene dentro de lo previsto.
El volumen es elevado, pero equivale a menos del 4% de los aproximadamente 128.000 millones de dólares en activos bajo custodia de Binance. La plataforma también ha señalado que los depósitos han comenzado a recuperarse de forma gradual, un dato que considera relevante para evaluar la confianza de sus usuarios.
Las retiradas se aceleraron tras reabrir el servicio
El ataque se produjo el jueves 29 de octubre y terminó con el robo de unos 6.400 millones de dólares en criptomonedas, de acuerdo con la información recogida en la fuente. El FBI atribuye la operación a piratas informáticos norcoreanos.
Binance suspendió temporalmente las retiradas después de detectar la intrusión, tanto para limitar sus efectos como para revisar sus sistemas de seguridad. El servicio volvió a estar disponible el domingo. A partir de ese momento, los clientes comenzaron a sacar fondos de forma significativa, elevando las salidas netas hasta los 4.700 millones de dólares comunicados el lunes por la mañana.
La alta directiva de Binance Yi He introdujo un matiz sobre esas cifras. Según explicó, no todo el importe contabilizado como salida corresponde a retiradas de clientes: una parte refleja transferencias internas entre monederos de la propia plataforma.
En cualquier caso, el funcionamiento normal de las retiradas es uno de los elementos centrales para medir el impacto del ataque. Las salidas, por sí solas, no implican necesariamente que Binance tenga dificultades financieras si la compañía puede atender todas las solicitudes.
Binance afirma haber repuesto el 95% de los fondos robados
La plataforma se ha comprometido a cubrir las pérdidas con recursos propios, de modo que los clientes no tengan que asumirlas. Además, Binance coordinó su respuesta con otras empresas del sector, incluidos emisores de monedas estables, lo que permitió congelar rápidamente casi la mitad de los activos sustraídos.
La compañía asegura que el domingo ya había repuesto alrededor del 95% de las criptomonedas robadas. El 5% restante corresponde principalmente a activos con menor liquidez, cuya recompra en grandes cantidades resulta más complicada.
Para Karl-Martin Ahrend, cofundador de la consultora Areta, es normal que los clientes retiren temporalmente sus fondos después de un ataque de esta magnitud. El analista destaca la capacidad financiera de Binance y no anticipa grandes consecuencias a largo plazo para la plataforma.
Julia Zhou, cofundadora de la firma de negociación Caladan, tampoco considera que las salidas sean por sí mismas una señal de alarma. A su juicio, será más importante observar si los usuarios vuelven a depositar fondos y si la negociación mantiene un funcionamiento normal. Entre los indicadores que considera relevantes figuran la actividad de compradores y vendedores y la capacidad de ejecutar operaciones de gran volumen.
Bitcoin resiste y el sector vuelve a poner el foco en la seguridad
El robo no ha desencadenado por ahora una oleada de ventas en el conjunto del mercado. Bitcoin se mantenía el lunes en torno a los 78.000 dólares, con oscilaciones relativamente reducidas, pese a la dimensión del ataque.
La reacción contrasta con el impacto inicial observado tras el robo de unos 1.500 millones de dólares sufrido por Bybit en 2025. En aquel caso, también atribuido por el FBI a piratas informáticos norcoreanos, los clientes retiraron fondos masivamente antes de que las salidas se moderaran y la plataforma continuara operando.
Los ataques recientes contra grandes compañías, proveedores de monederos y dispositivos físicos siguen planteando un problema estructural para el sector. Nick Smart, director de inteligencia de Crystal Intelligence, considera que estos incidentes muestran que ni siquiera las mayores plataformas ni los monederos físicos están completamente a salvo.
Binance continúa siendo la mayor plataforma de criptomonedas del mundo, según la fuente. La evolución de los depósitos, las retiradas y la actividad de negociación durante los próximos días permitirá comprobar si la confianza de sus clientes se recupera tras el ciberataque.










