Bitcoin (BTC) cayó un 1,5% en apenas unos minutos después de que Estados Unidos publicara un dato de inflación superior al previsto. La criptomoneda pasó de cotizar en torno a los 83.800 dólares a marcar un mínimo de 82.570 dólares en menos de un cuarto de hora, mientras los inversores renovaban el temor a que los tipos de interés permanezcan elevados durante más tiempo.
El movimiento se produjo a las 14:30 horas, justo después de conocerse el índice de precios de consumo (IPC). Hasta entonces, Bitcoin avanzaba de forma gradual y se aproximaba de nuevo a la zona de los 84.000 dólares, una resistencia que ha frenado varios intentos de recuperación durante los últimos días.
La inflación vuelve a superar las previsiones
La inflación general se situó en el 3,7%, frente al 3,6% que esperaba el mercado. Según los datos recogidos en la fuente, se trata de la tercera lectura más alta del IPC desde septiembre de 2023.
La energía explicó más de la mitad del incremento mensual. El precio de la gasolina aumentó un 9,1%, mientras que los combustibles para calefacción, incluido el gasóleo, se encarecieron un 15,3%.
El dato subyacente, que excluye los componentes más volátiles, también quedó por encima de las previsiones. La subida fue del 2,6%, frente al 2,5% esperado. Este elemento tiene especial importancia para la política monetaria: aunque la Reserva Federal puede considerar transitorio un repunte provocado por el petróleo, una aceleración simultánea de la inflación subyacente puede apuntar a una mayor persistencia de las presiones sobre los precios.
Tras la publicación, la probabilidad de una nueva subida de tipos este año pasó, según la información de referencia, de alrededor del 80% al 86%. La reacción no se limitó a las criptomonedas. El oro también registró una caída superior al 1,60% en el mismo episodio de mercado.
Bitcoin pierde un soporte relevante
La publicación del IPC no solo interrumpió el avance de Bitcoin hacia los 84.000 dólares. También dejó a la criptomoneda por debajo de un soporte que había sostenido su cotización en las últimas sesiones.
Ahora, la atención se concentra en la línea de tendencia alcista situada en torno a los 82.000 dólares. Ese nivel se convierte en la referencia que los compradores deben defender para evitar que la corrección gane profundidad. Una pérdida clara de esa zona abriría la puerta a un retroceso mayor, aunque la fuente señala que en las últimas semanas ha habido una presencia significativa de compradores justo por encima de los 80.000 dólares.
Por ese motivo, el nivel de 80.000 dólares aparece como la siguiente referencia técnica relevante. Solo una ruptura de esa zona ofrecería, de acuerdo con el análisis citado, argumentos para contemplar nuevas caídas.
El efecto de los tipos a largo plazo
La reacción de Bitcoin refleja la sensibilidad de los activos digitales a las expectativas sobre los tipos de interés. La posibilidad de una política monetaria más restrictiva suele presionar a los activos que no generan intereses, como Bitcoin, al hacer relativamente más atractivas otras alternativas financieras.
No obstante, la relación no es automática. Si los inversores consideran que la Reserva Federal mantendrá la inflación bajo control, los tipos a largo plazo podrían bajar. Estos son los que, según la fuente, tienen una mayor influencia sobre un activo como Bitcoin. La evolución del IPC deja así a la criptomoneda ante una doble prueba: mantener el soporte de los 82.000 dólares y recuperar el impulso suficiente para volver a enfrentarse a la resistencia de los 84.000.










