Bitcoin se mantiene cerca de los 84.000 dólares pese a la fuerte venta de deuda pública estadounidense, que ha llevado la rentabilidad del bono del Tesoro a 10 años hasta el 5,22%, su nivel más alto desde 2007. La criptomoneda ha limitado el retroceso mientras los operadores reducían en 1.700 millones de dólares la exposición apalancada en varios mercados de derivados.
La deuda estadounidense eleva la presión sobre los activos de riesgo
La rentabilidad del bono a 30 años también alcanzó un máximo de 22 años, en el 5,5185%, antes de situarse alrededor del 5,511%. El movimiento encarece la financiación en todo el sistema y ofrece a los inversores rendimientos superiores al 5% en deuda pública estadounidense, lo que aumenta el coste de oportunidad de mantener activos que no pagan cupón ni dividendo, como Bitcoin.
Aun así, el mercado de criptomonedas ha absorbido por ahora el repunte de los rendimientos con relativa calma. Bitcoin se ha movido aproximadamente entre 83.000 y 85.000 dólares después de retroceder desde el máximo semanal cercano a 87.000 dólares.
Camran Khosravi, analista de Bitwise, señaló que Bitcoin acumuló una subida aproximada del 22% entre el 19 de agosto y el 24 de septiembre, mientras la rentabilidad real del bono del Tesoro a 10 años aumentaba unos 50 puntos básicos. La mayor parte del avance de la criptomoneda se produjo al principio de ese periodo, pero después conservó buena parte de las ganancias pese al ascenso de los tipos reales.
La tensión en el mercado de deuda se ha acumulado durante meses. Jefferies calcula que la rentabilidad del bono a 10 años se encamina a encadenar siete meses consecutivos de subidas, una racha que igualaría la más prolongada registrada desde 1970.
Una subasta de deuda refleja el cambio de condiciones
La demanda también ha mostrado señales de enfriamiento en las subastas del Tesoro. Una emisión de 44.000 millones de dólares en bonos a siete años se adjudicó el jueves con una rentabilidad del 5,085%, frente al 4,512% de agosto y en el nivel más alto para esta referencia desde abril de 1993.
La subasta quedó 0,7 puntos básicos por debajo de la rentabilidad vigente en el mercado y la ratio de cobertura descendió de 2,50 a 2,42. James Lavish, codirector del Bitcoin Opportunity Fund, destacó que se trata de la rentabilidad más elevada de esta clase de emisión en aproximadamente 33 años. El Tesoro dejó de emitir bonos a siete años en 1993 y recuperó posteriormente este vencimiento, en 2009.
Mohamed El-Erian, asesor económico jefe de Allianz, atribuyó la venta de deuda a factores como el elevado endeudamiento público y empresarial, la solidez de la actividad económica y una menor disposición o capacidad de algunos compradores tradicionales de bonos. También apuntó que parte del mercado puede seguir anclada en los tipos excepcionalmente bajos posteriores a la crisis financiera de 2008, sin estar plenamente preparada para un entorno de costes de financiación estructuralmente más altos.
Los últimos datos económicos refuerzan esa presión. La Reserva Federal elevó la semana pasada su rango objetivo en 25 puntos básicos, mientras la actividad empresarial, el empleo y los costes energéticos mantienen vivo el temor a que la inflación siga elevada. El índice compuesto preliminar de gestores de compras de S&P Global subió en septiembre de 56,0 a 58,4 puntos, su nivel más alto desde julio de 2021. Las empresas aumentaron sus plantillas al ritmo más rápido en más de cuatro años y los costes de los insumos se acercaron a máximos de cuatro años.
El desapalancamiento supera al ajuste del precio
La reacción más visible de Bitcoin se ha producido en los derivados, no tanto en el mercado al contado. Los datos de CryptoQuant muestran que el interés abierto combinado en Binance, Gate.io, HTX y Bybit cayó hasta unos 10.300 millones de dólares el 25 de septiembre, frente a los 12.000 millones del día 22.
La reducción, de 1.700 millones de dólares, equivale a una contracción del 14,3% en la exposición apalancada. En el mismo periodo, Bitcoin bajó aproximadamente un 2,3%, desde unos 86.000 hasta 84.000 dólares. Gate.io registró una disminución cercana a 710 millones de dólares y Binance, de unos 680 millones. HTX y Bybit también redujeron su interés abierto.
Estos datos no permiten saber si el ajuste correspondió principalmente a posiciones alcistas o bajistas, ya que los contratos desaparecen cuando cualquiera de las dos partes cierra su posición. Con todo, la diferencia entre la caída del apalancamiento y la del precio apunta a una reducción significativa del riesgo sin una ruptura equivalente en el mercado al contado.
CoinGlass sitúa concentraciones de liquidaciones en torno a 85.300-85.700 dólares por encima del precio, con bolsas adicionales de liquidez cerca de 83.000 y un grupo mayor alrededor de 80.000 dólares. BlockScholes, por su parte, indicó que el repunte de los rendimientos a largo plazo todavía no ha provocado un aumento comparable de la volatilidad de las criptomonedas.
El próximo examen para Bitcoin llegará con el indicador de inflación PCE, previsto para el 30 de septiembre, y con el informe de empleo de septiembre, que se publicará el 2 de octubre. Unos datos sólidos podrían dar más argumentos al mercado de bonos para seguir elevando las rentabilidades a largo plazo y poner a prueba la resistencia reciente de la criptomoneda.











