Bitcoin se mantiene prácticamente plano en torno a los 84.200 dólares, después de haber superado los 87.000 dólares a comienzos de semana y sufrir posteriormente una caída de varios miles de dólares. En las últimas 24 horas, el precio de BTC apenas ha avanzado un 0,08%, en un mercado pendiente de la evolución del petróleo y de la tensión entre Estados Unidos e Irán.
El retroceso inicial se produjo después de la publicación de unos datos económicos positivos en Estados Unidos. Las cifras elevaron del 50% a cerca del 70% la probabilidad de una nueva subida de tipos en el país, según la referencia recogida en la fuente. La posibilidad de una política monetaria más restrictiva ejerció presión sobre el activo digital.
Ahora, esa tensión parece haberse moderado parcialmente. El precio de Bitcoin ha encontrado cierta estabilidad alrededor de los 84.200 dólares, aunque el mercado sigue muy condicionado por acontecimientos geopolíticos que pueden alterar las expectativas sobre la inflación y los tipos de interés.
El petróleo vuelve a marcar el ritmo
A corto plazo, la evolución del crudo se presenta como uno de los principales factores para los mercados. El Brent continúa cotizando en torno a los 100 dólares por barril, una referencia que refleja la prima de riesgo asociada a la guerra entre Estados Unidos e Irán y a la situación del estrecho de Ormuz.
La trayectoria del petróleo cambió esta semana al compás de las declaraciones de Donald Trump y de las posteriores respuestas desde Irán. El presidente estadounidense afirmó que ambos países habían mantenido conversaciones durante horas en una reunión de la ONU y las describió como «buenas conversaciones». El crudo bajó después de esas palabras.
Sin embargo, el líder iraní contradijo posteriormente esa versión y aseguró que las conversaciones no habían transcurrido de forma tan fluida. Tras sus declaraciones, el precio del petróleo volvió a subir con fuerza.
En este contexto, Irán habría planteado un plan para permitir la reapertura del estrecho de Ormuz en un plazo de siete días. La incógnita es si Estados Unidos aceptará las condiciones propuestas. El desenlace de esa negociación puede ser determinante para el comportamiento del petróleo y, por extensión, para los activos de riesgo.
La vía diplomática con China también entra en escena
La reunión entre Donald Trump y el presidente chino, Xi Jinping, añade otro elemento al escenario. Ambos mandatarios abordaron en la Casa Blanca asuntos relacionados con el comercio, la inteligencia artificial y la guerra con Irán. China tiene un papel relevante en la situación porque es el principal socio comercial de Irán y el mayor comprador de su crudo.
Estados Unidos trata de aumentar la presión económica sobre Teherán y también señala a los actores que facilitan el comercio con el país. Hasta ahora, Washington no ha actuado directamente contra China. Por eso, el encuentro entre Trump y Xi podría abrir un canal diplomático adicional para tratar la situación iraní.
El tono entre Estados Unidos y China parece, además, moderadamente constructivo. Los dos países han prorrogado su tregua comercial temporal y sus presidentes trataron la necesidad de mantener la cooperación en determinados ámbitos. La fuente no apunta, no obstante, a que se esperasen grandes avances antes de la reunión.
Para Bitcoin, la cuestión central es si estos contactos contribuyen a reducir la tensión en torno a Irán y al estrecho de Ormuz. Una mayor confianza en una posible solución podría retirar parte de la prima de riesgo del petróleo, aliviar la presión inflacionista y dar margen a los rendimientos de los bonos. Ese escenario también reduciría la presión sobre la cotización de BTC.










