BitGo se ha convertido en la primera empresa extranjera de activos digitales que obtiene directamente en Corea del Sur el registro como proveedor de servicios de activos virtuales (VASP). La autorización, concedida por la Unidad de Inteligencia Financiera de Corea (KFIU), permite a su filial BitGo Korea prestar servicios regulados de custodia y transferencia de criptoactivos en el país.
La compañía estadounidense enfocará su actividad principalmente en clientes institucionales, como bancos, gestoras de patrimonio, empresas y organismos del sector público. El registro le da acceso directo al mercado surcoreano, uno de los entornos regulatorios más exigentes para las compañías de criptomonedas.
Una entrada directa en un mercado regulado
El registro VASP se exige a las empresas que ofrecen servicios relacionados con activos virtuales. Para obtenerlo, deben cumplir requisitos locales vinculados, entre otros ámbitos, con la seguridad y la prevención del blanqueo de capitales. Hasta ahora, las compañías extranjeras habían encontrado dificultades para completar este proceso de forma directa.
Otros grandes actores internacionales optaron por fórmulas diferentes para tratar de entrar en Corea del Sur. Binance y OKX, por ejemplo, intentaron hacerlo mediante inversiones o adquisiciones de empresas locales que ya contaban con el registro necesario. BitGo siguió una estrategia distinta: creó su propia filial surcoreana en 2024 y completó a través de ella el procedimiento ante las autoridades del país.
Según Chen Fang, consejero delegado de BitGo Korea y director de ingresos de BitGo, esta vía responde a los planes a largo plazo de la compañía. El objetivo es atender a las instituciones surcoreanas desde el propio país y operar de acuerdo con la normativa local, en lugar de apoyarse únicamente en una estructura externa.
El respaldo de Hana Financial Group y SK Telecom
BitGo Korea cuenta desde su creación con el respaldo de dos grandes grupos surcoreanos. Hana Financial Group posee el 25% de la filial, mientras que SK Telecom controla el 10%. La participación de ambas compañías puede facilitar la integración de BitGo en el sistema financiero surcoreano y su adaptación al marco supervisor local.
Para conseguir el registro, BitGo Korea ha implantado, según la empresa, sistemas de seguridad y controles destinados a prevenir el blanqueo de capitales, proteger los activos digitales y garantizar el cumplimiento de la legislación surcoreana.
Estos elementos son especialmente relevantes para el segmento al que se dirige la compañía. La custodia y la transferencia de grandes cantidades de criptoactivos requieren una infraestructura específica, tanto por las exigencias regulatorias como por el riesgo de ataques informáticos. Bancos, gestoras y otros inversores profesionales necesitan mecanismos de control y protección adaptados a volúmenes elevados.
Una plataforma con 63.000 millones de dólares en activos
BitGo comunicó que en el primer trimestre de 2026 mantenía aproximadamente 63.000 millones de dólares en activos en su plataforma. A esa cantidad se sumaban unos 11.800 millones de dólares en activos en staking, una actividad en la que los usuarios emplean sus monedas digitales para contribuir al funcionamiento de una red blockchain y pueden recibir una recompensa. El valor expresado en dólares de esos activos fluctúa con el mercado.
La llegada de BitGo se produce mientras Corea del Sur trabaja en una regulación más amplia para los activos digitales y aumenta el interés de las entidades financieras tradicionales por este mercado. Ese contexto puede favorecer la demanda de servicios profesionales de custodia y transferencia sujetos a supervisión.
Mike Belshe, consejero delegado y cofundador de BitGo, sostiene que los activos digitales están adquiriendo un papel creciente en la infraestructura financiera mundial. Desde la perspectiva de la compañía, el registro surcoreano forma parte de una estrategia internacional orientada a ofrecer servicios regulados en mercados financieros relevantes. La autorización de la KFIU permitirá ahora a BitGo Korea buscar directamente clientes institucionales dentro del país.












