Canadá estudia permitir que los pequeños titulares de stablecoins conviertan sus activos directamente en efectivo, sin exigir un importe mínimo y con una comisión máxima del 1%.
Retiros sin importe mínimo
La propuesta busca facilitar las salidas de los usuarios con posiciones reducidas. Los titulares incluidos en el ámbito de la medida podrían solicitar el reembolso de sus stablecoins aunque el importe retirado sea inferior a cualquier umbral mínimo establecido por el emisor o por el servicio correspondiente.
El límite del 1% se aplicaría a la comisión asociada a estas operaciones. La información disponible no detalla qué organismos aplicarían la medida ni si afectaría a todas las stablecoins o solo a determinados emisores.
La liquidez y el acceso bancario seguirían siendo factores clave
La posibilidad de retirar fondos no garantizaría, por sí sola, que todas las solicitudes pudieran ejecutarse de inmediato. La falta de liquidez en los mercados donde se mantienen las reservas podría limitar el volumen de reembolsos diarios, incluso si no existe un mínimo por operación.
El acceso al sistema bancario también seguiría condicionando el proceso. Para que una conversión de stablecoins termine en efectivo disponible para el usuario, los operadores necesitan contar con canales bancarios funcionales. La propuesta, por tanto, aborda las condiciones económicas del retiro, pero no elimina las posibles restricciones derivadas de la liquidez de las reservas o de la relación con las entidades financieras.
El planteamiento canadiense pone el foco en los pequeños tenedores, un segmento que puede quedar perjudicado cuando las comisiones fijas o los importes mínimos hacen poco práctico recuperar posiciones de reducido tamaño. Aun así, su funcionamiento efectivo dependería de la capacidad de los emisores y de sus socios financieros para atender las solicitudes dentro de los límites diarios disponibles.












