Microsoft, Alphabet —la matriz de Google— y Goldman Sachs figuran entre las 22 empresas cotizadas que se han opuesto a que sus acciones se negocien en OKXICE, una plataforma que pretende ofrecer versiones tokenizadas de títulos bursátiles mediante tecnología de cadena de bloques.
La iniciativa nace de la colaboración entre el exchange de criptomonedas OKX e Intercontinental Exchange (ICE), matriz de la Bolsa de Nueva York. Su objetivo es permitir la negociación de acciones existentes en formato digital y ampliar las operaciones más allá del horario habitual de los mercados estadounidenses.
Las compañías pueden vetar la negociación
OKXICE se acoge a una nueva normativa de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), que permite negociar acciones utilizando tecnología blockchain bajo determinadas condiciones. El procedimiento exige notificar a las empresas con al menos 30 días de antelación al inicio de la negociación.
Durante ese periodo, las compañías pueden presentar objeciones. Si lo hacen dentro del plazo establecido, la plataforma no podrá ofrecer sus acciones tokenizadas. Entre las empresas que han rechazado la propuesta también están McDonald’s, Wells Fargo y Cisco.
La fórmula ha generado dudas incluso antes de que el mercado alcance una implantación amplia. Dave Hendricks, consejero delegado de la tecnológica Vertalo, señala que varias compañías no supieron que un tercero pretendía convertir sus acciones en tokens digitales hasta que recibieron la notificación correspondiente.
Las preguntas afectan a elementos básicos de la relación entre la empresa y sus accionistas: quién custodia las acciones originales, cómo se gestionan los dividendos y los derechos de voto, y qué sucede si la negociación en una plataforma de criptomonedas se separa de la operativa del mercado bursátil tradicional.
Nasdaq alerta de una posible fragmentación
Nasdaq también se ha opuesto a que sus propias acciones se incorporen a OKXICE. La decisión resulta significativa porque el operador bursátil trabaja, al mismo tiempo, en el desarrollo de tecnología basada en blockchain.
La preocupación de Nasdaq se centra en la posibilidad de que la negociación de una misma acción se distribuya entre varias plataformas de criptomonedas. Esa fragmentación podría provocar diferencias de cotización y complicar la formación de un precio de mercado fiable.
Reid Noch, de TD Securities, plantea además si la tokenización ofrece beneficios claros para las propias empresas. Para los inversores, la negociación digital podría facilitar el acceso internacional a las acciones y permitir operaciones fuera del horario tradicional de bolsa. Sin embargo, un mercado abierto las 24 horas también puede presentar más riesgos cuando la actividad y el número de compradores y vendedores son reducidos.
El rechazo no equivale a descartar la blockchain
Las objeciones no significan que las grandes compañías estadounidenses rechacen la tecnología blockchain en todos sus usos. El rechazo se dirige a la manera en que OKXICE pretende ofrecer sus títulos y a las condiciones concretas de ese modelo de negociación.
Algunas empresas sí han mostrado una disposición favorable. Securitize, especializada en tokenización, y el custodio de criptoactivos BitGo no se han opuesto a que sus acciones se incorporen a la plataforma.
Su consejero delegado, Carlos Domingo, considera que el sector necesita más información sobre el funcionamiento de estas propuestas. Securitize organiza encuentros para explicar a las compañías los derechos de los accionistas, los modelos de negociación y los riesgos potenciales.
El caso de OKXICE refleja así una transición todavía abierta. La normativa de la SEC permite explorar nuevas infraestructuras para negociar acciones, pero la decisión de cada empresa dependerá de cómo se resuelvan cuestiones de custodia, derechos societarios, liquidez y coordinación con los mercados tradicionales.












