El personal de la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas de Estados Unidos (CFTC) ha pedido a las bolsas de mercados de predicción que refuercen las medidas contra la manipulación en los contratos vinculados a discursos, entrevistas y apariciones públicas. La advertencia, publicada el 22 de septiembre, sostiene que estos productos presentan un riesgo elevado porque una persona puede conocer de antemano el resultado o incluso influir en él.
El documento no constituye una norma vinculante ni prohíbe esta clase de contratos. Se trata de la posición del personal de la CFTC, que recuerda a las plataformas reguladas su obligación de ofrecer productos que no sean fácilmente manipulables. A juicio de sus autores, los mercados basados en las palabras, actos o interacciones de una persona concreta podrían considerarse, en principio, especialmente expuestos a ese riesgo.
La CFTC pide controles específicos para cada contrato
La agencia plantea a las bolsas cuatro cuestiones, sin presentarlas como una lista cerrada. La primera es si la persona que determina el resultado está sometida a obligaciones legales, profesionales o de otro tipo que desincentiven una manipulación deliberada. También pide valorar si alguien podría presionarla o inducirla a actuar de una determinada manera.
La segunda cuestión se refiere a la posibilidad de verificar el resultado mediante un escrutinio público suficiente y a si la palabra o acción decisiva tiene una relevancia real dentro del contexto del acto. Por último, las plataformas deben explicar si sus restricciones de negociación, sistemas de vigilancia y demás controles están adaptados al riesgo concreto de ese mercado.
La existencia de una grabación pública solo resuelve una parte del problema. Un vídeo puede demostrar si una persona pronunció una palabra, pero no quién conocía previamente el guion ni si el orador eligió ese término para influir en una apuesta. La CFTC también subraya que las obligaciones profesionales del protagonista no sustituyen a los controles de la bolsa.
Por ello, los expedientes de estos productos deberían detallar las medidas aplicadas y la forma en que la plataforma identifica tanto a quienes pueden controlar el resultado como a quienes tienen acceso privilegiado a la información.
Kalshi mantuvo activos varios mercados de menciones
Kalshi seguía ofreciendo mercados sobre discursos al día siguiente de la publicación del aviso. Una revisión realizada el 23 de septiembre mostró contratos relacionados con las declaraciones de Donald Trump durante la llegada de Xi Jinping, una entrevista televisiva del secretario del Tesoro, Scott Bessent, y la próxima presentación de resultados de BlackBerry. En ese momento, los volúmenes visibles eran de aproximadamente 125.776, 5.333 y 23.973 dólares, respectivamente, aunque las cifras cambian con la negociación.
Uno de los contratos preguntaba si Trump pronunciaría la palabra «China» al menos cinco veces durante la ceremonia del 24 de septiembre. Las reglas establecían que el resultado se determinaría mediante el vídeo o la retransmisión en directo del acto y, si los empleados de Kalshi no alcanzaban un consenso, mediante las transcripciones oficiales. Solo contarían las intervenciones de Trump en calidad oficial.
La plataforma también prohibía operar a empleados de las agencias que suministrasen las fuentes y a cualquier persona con información material no pública sobre el evento. Sin embargo, esas condiciones no explican por sí solas cómo se detectaría a alguien que negociase a través de otra cuenta tras conocer el guion, ni cómo se identificaría una eventual presión sobre el orador.
Kalshi afirma que examina a determinados políticos y empleados públicos relevantes, limita la operativa de quienes tienen información privilegiada o capacidad de influir en el resultado y vigila los patrones de negociación. Según la empresa, las cuentas señaladas pueden ser bloqueadas y los casos remitidos a los reguladores. Su portavoz, Elisabeth Diana, declaró el 23 de septiembre que la compañía había abordado las indicaciones tras una conversación previa con la CFTC, sin precisar cambios en los mercados analizados.
Dos riesgos distintos: conocer el resultado o modificarlo
La CFTC ha ilustrado la diferencia con dos acuerdos recientes. En agosto, la agencia concluyó que el operador del teleprompter de la Casa Blanca utilizó su acceso anticipado a discursos presidenciales para negociar contratos sobre menciones entre diciembre de 2025 y febrero de 2026, con unas ganancias de 107.539 dólares. El expediente no sostiene que modificara las palabras; su ventaja consistía en conocerlas antes que el resto del mercado.
En otro acuerdo, fechado en julio, la CFTC determinó que el excongresista George Santos negoció un contrato sobre su propia asistencia al discurso del estado de la Unión mientras difundía declaraciones engañosas sobre sus planes. En ese caso, el problema fue su capacidad para influir en la asistencia y en las expectativas de los demás operadores.
Ninguno de esos procedimientos acredita irregularidades en los tres contratos revisados. Pero sí delimita la preocupación de la agencia: las bolsas deben demostrar que sus sistemas cubren tanto a quienes pueden decidir el resultado como a quienes pueden conocerlo antes que los demás.











