Circle ingresó alrededor de 1.400 millones de dólares durante el primer semestre de 2026, pero solo retuvo unos 98 millones como beneficio neto. El resultado equivale a aproximadamente el 7% de sus ingresos y muestra el estrecho margen con el que opera el emisor de USDC pese al volumen que mueve su stablecoin.
La mayor parte de los ingresos se destina a operar la red
De los 1.400 millones de dólares facturados, unos 819 millones —el 59%— se dirigieron a pagos a socios de distribución y costes de transacción. Circle destinó otros 473 millones a partidas como licencias, relaciones con entidades bancarias, gestión de liquidez, cumplimiento normativo, desarrollo de productos e integraciones con distintas redes blockchain.
Tras asumir esos costes, el beneficio neto quedó en torno a los 98 millones de dólares. En términos sencillos, la compañía obtuvo unos siete centavos de beneficio por cada dólar ingresado durante el periodo.
Las cifras reflejan la diferencia entre el negocio de una empresa emisora de stablecoins y el de una compañía de software convencional. Kash Razzaghi, director comercial de Circle, sostiene que la empresa debe mantener conectados a bancos, supervisores y redes blockchain de todo el mundo, además de garantizar que los usuarios puedan convertir sus USDC en dólares con rapidez.
Más de 36 billones de dólares en transacciones
El margen reducido no responde a una falta de uso de USDC. Durante los seis primeros meses de 2026, la stablecoin registró más de 36 billones de dólares en transacciones en la blockchain, según los datos recogidos en la información.
Circle afirma que algunos clientes ya pueden canjear sus USDC de forma prácticamente inmediata, sin costes adicionales y durante las 24 horas del día, los siete días de la semana. Esa disponibilidad permanente exige mantener efectivo adicional en los bancos para atender retiradas incluso fuera del horario bancario habitual.
El coste es que ese dinero genera menos intereses que si se colocara íntegramente en activos remunerados dentro de las reservas. La liquidez inmediata, por tanto, mejora la operativa para los usuarios, pero limita la capacidad de la compañía para extraer más rendimiento de los fondos que respaldan la stablecoin.
La escala internacional eleva la complejidad
Circle cuenta con más de 55 licencias y registros, trabaja con más de 25 bancos y ofrece USDC en más de 35 redes blockchain. Cada nueva jurisdicción, entidad financiera o red añade requisitos operativos y regulatorios a una infraestructura que debe funcionar de manera coordinada.
El caso de Circle ilustra dónde se concentra la competencia entre los emisores de stablecoins: no solo en poner en circulación más dólares digitales, sino en ampliar su alcance mundial sin que los costes de distribución, cumplimiento, liquidez e integración terminen absorbiendo el beneficio generado por el negocio.










