Clearlake Capital asumirá el control total del Chelsea tras alcanzar un acuerdo para comprar las participaciones del presidente Todd Boehly y del directivo Mark Walter. La operación valora el club inglés, incluida su deuda, en unos 5.000 millones de libras, alrededor de 5.700 millones de euros.
Boehly y Walter poseen conjuntamente cerca del 25% del Chelsea y recibirían por sus acciones unos 950 millones de libras, más de 1.000 millones de euros, según la información recogida por Financial Times. El acuerdo pone fin a varios años de tensión entre los principales propietarios del club londinense.
Clearlake pasa a controlar el club
Clearlake, Boehly y Walter formaban parte del grupo que compró el Chelsea en 2022 a Roman Abramovich por 2.500 millones de libras, unos 2.900 millones de euros. En los primeros meses actuaron de manera coordinada, pero a finales de 2024 surgieron discrepancias sobre el rumbo de la entidad.
Desde entonces, las partes estudiaron en distintas ocasiones la posibilidad de adquirir mutuamente sus participaciones. El acuerdo alcanzado ahora permitirá a Clearlake hacerse con el control del club y cerrar una disputa que se había prolongado durante años.
La valoración de 5.000 millones de libras corresponde al valor de empresa del Chelsea. Al incluir la deuda, la cifra no representa únicamente el precio de las acciones. La participación conjunta de Boehly y Walter, cercana a una cuarta parte del capital, se valoraría en unos 950 millones de libras.
Para Walter, la operación llega después de que sus empresas quedaran bajo el escrutinio de las autoridades estadounidenses, una situación que le llevó a revisar sus inversiones. El mes pasado también alcanzó un acuerdo para vender Los Angeles Lakers por 12.500 millones de dólares, según la fuente.
Una política de fichajes que generó tensiones
La estrategia deportiva y financiera fue uno de los principales focos de desacuerdo entre los propietarios. El Chelsea apostó por futbolistas jóvenes y contratos de larga duración. Hasta julio de 2025, el club había desembolsado más de 1.500 millones de libras, más de 1.700 millones de euros, en casi cincuenta jugadores.
La política dejó incorporaciones exitosas, como la de Cole Palmer, pero también una plantilla sobredimensionada y una sucesión de cambios. La magnitud del gasto se produjo mientras el club atravesaba resultados financieros especialmente exigentes.
Ingresos récord, pero pérdidas históricas
En el ejercicio cerrado a finales de junio de 2025, el Chelsea registró unos ingresos de 490,9 millones de libras, cerca de 560 millones de euros. Fue la segunda mayor facturación de su historia. Sin embargo, el club también declaró pérdidas antes de impuestos de 262,4 millones de libras, aproximadamente 300 millones de euros.
Según la información de referencia, se trata de la mayor pérdida comunicada hasta entonces por un club de la Premier League. El desempeño deportivo tampoco mantuvo una trayectoria estable durante este periodo. Tras la adquisición, el Chelsea llegó a caer hasta la duodécima posición, aunque terminó cuarto en la temporada 2024/25 y ganó la Conference League y el Mundial de Clubes.
Una temporada después, el equipo acabó décimo, quedó fuera de las competiciones europeas y no conquistó ningún título. Clearlake asumirá así el control de un club valorado en miles de millones de libras, pero también la responsabilidad de aportar estabilidad tras años marcados por fuertes inversiones y una relación conflictiva entre sus propietarios.











