CoinDCX ha negado haber sufrido un nuevo ataque después de que varios investigadores detectaran transferencias sospechosas por casi 16 millones de dólares desde direcciones vinculadas a la plataforma india. La compañía asegura que los fondos de sus clientes están a salvo y atribuye los movimientos a antiguos monederos comprometidos durante el ciberataque sufrido en julio de 2025.
Transferencias de USDT y TRX bajo escrutinio
La controversia comenzó el miércoles 21 de octubre, cuando el investigador de blockchain Darcy identificó movimientos inusuales en la red TRON. Desde direcciones relacionadas con CoinDCX se transfirieron aproximadamente 15,99 millones de dólares en USDT, además de más de 5.783 TRX.
Según los investigadores, una parte de los activos terminó en las plataformas de criptomonedas Binance, OKX y Gate. El también investigador ZachXBT pidió explicaciones sobre el destino de los fondos y sobre la gestión de los depósitos que llegaron a esas direcciones.
ZachXBT señaló posteriormente que una de las direcciones implicadas podría haber continuado utilizándose durante diez meses después del ataque que CoinDCX sufrió en julio de 2025. De acuerdo con su análisis, depósitos enviados por clientes fueron reenviados a monederos que aparecen identificados como direcciones activas de CoinDCX.
El investigador reclama aclaraciones sobre unos 15,8 millones de dólares en depósitos. También cuestiona que la prueba de reservas publicada por la plataforma permita determinar qué ocurrió con ese dinero.
La explicación de CoinDCX
CoinDCX rechaza que las transacciones sean la prueba de un nuevo ataque. Su consejero delegado, Sumit Gupta, afirmó que se trata de direcciones antiguas, creadas en enero de 2025, cuyo control fue sustraído durante el incidente de julio de ese mismo año.
La compañía sostiene que esas direcciones dejaron de utilizarse oficialmente tras el ataque, pero que los responsables del robo las han reutilizado. También apunta a una posible fuente de confusión: las herramientas de análisis de blockchain seguirían clasificando esos monederos como direcciones activas de CoinDCX.
La propia plataforma ha reconocido, no obstante, que algunos usuarios continuaron enviando fondos a las antiguas direcciones. Según su explicación, el sistema destinado a proteger esos depósitos experimentó un fallo temporal. CoinDCX asegura que asumirá las posibles pérdidas derivadas de ese problema.
El antecedente del ataque de 2025
El caso se produce meses después del ciberataque del 19 de julio de 2025, en el que CoinDCX perdió alrededor de 44 millones de dólares. La empresa sostuvo entonces que los fondos de sus clientes no se vieron afectados y que las pérdidas fueron cubiertas con reservas propias.
La disputa actual gira, por tanto, en torno a la interpretación de unas direcciones antiguas y al recorrido de los activos transferidos. Mientras los investigadores piden explicaciones sobre los depósitos enviados a esos monederos, CoinDCX mantiene que las operaciones recientes no representan un nuevo ataque contra la plataforma ni ponen en riesgo los fondos de sus usuarios.











