D3 ha presentado Frontier, un programa que transforma los depósitos realizados en bóvedas compatibles de Solana y Hyperliquid en puntos de prioridad para optar a determinados nombres de dominio. La iniciativa se activa antes del registro general, aunque no equivale a una adjudicación ni asegura que las extensiones propuestas lleguen a superar la evaluación de ICANN.
Un sistema de puntos previo al registro
El mecanismo planteado por D3 vincula la participación en esas bóvedas con la posibilidad de obtener prioridad sobre nombres de dominio. En lugar de esperar al inicio del registro general, los usuarios que depositen fondos en los contratos compatibles acumularían puntos dentro de Frontier.
La descripción disponible no presenta esos puntos como una propiedad sobre los dominios. Su función es servir como criterio de prioridad en una fase anterior al acceso general. Por tanto, la participación en el programa puede influir en el orden o en las condiciones para optar a un nombre, pero no implica que el usuario pase a ser automáticamente titular de él.
La propuesta sigue pendiente del proceso de ICANN
El alcance de Frontier también está limitado por la evaluación de ICANN. D3 plantea la iniciativa en relación con nuevas extensiones de dominio, pero el programa no garantiza que las propuestas superen el proceso de revisión del organismo encargado de coordinar el sistema de nombres de dominio de internet.
Esta distinción es relevante: una cosa es la prioridad que D3 pueda asignar dentro de su propio programa y otra la aprobación de las extensiones en el marco de ICANN. Aunque los participantes obtengan puntos o una posición preferente, el resultado final depende de que las extensiones propuestas sean evaluadas favorablemente.
Qué significa para los participantes
Frontier introduce una etapa previa al registro general en la que los depósitos en bóvedas de Solana y Hyperliquid funcionan como referencia para distribuir prioridad. El programa, por tanto, no anuncia todavía la entrega definitiva de dominios ni convierte los activos depositados en derechos de propiedad sobre ellos.
La iniciativa se sitúa entre la participación dentro del ecosistema de D3 y el eventual proceso de registro. Sus condiciones permiten buscar una posición prioritaria sobre nombres de dominio, pero dejan abiertas dos cuestiones: la adjudicación efectiva de cada nombre y la aprobación de las extensiones por parte de ICANN. Hasta que esos pasos se resuelvan, los puntos de Frontier deben entenderse como un mecanismo de prioridad, no como una garantía de acceso o de titularidad.












