Un jurado de Toronto declaró culpable de fraude a Aiden Pleterski, de 27 años, conocido en redes sociales como el «Crypto King» de Canadá. La Fiscalía sostiene que recibió más de 36 millones de dólares canadienses (C$36 millones) de inversores para operar con su dinero, aunque nunca depositó esos fondos en la plataforma de trading indicada en los contratos.
El veredicto se conoció el jueves 29 de octubre, después de que el jurado deliberara durante aproximadamente una hora y media. Pleterski, que ejerció su propia defensa y se había declarado no culpable, fue absuelto de facto de cualquier responsabilidad por lavado de dinero: la Fiscalía retiró ese segundo cargo al terminar de presentar su caso. La condena queda limitada al delito de fraude.
El dinero no llegó a la plataforma prometida
Los contratos firmados con los inversores señalaban a FXChoice como la plataforma en la que se gestionaría el capital. Sin embargo, los registros financieros presentados durante el juicio indican que Pleterski no depositó allí los fondos, según la cobertura citada de CBC News.
La Fiscalía calculó que utilizó C$16,3 millones para gastos personales y que devolvió C$16,1 millones a los inversores en forma de supuestos rendimientos. Solo unos C$113.000 habrían llegado a otras plataformas de divisas y criptomonedas, de acuerdo con The Epoch Times.
Los fiscales también cuestionaron los estados de cuenta que Pleterski mostraba a sus clientes. En ellos aparecía una cuenta de trading con C$311 millones, pero el saldo máximo real habría sido de apenas C$12.000, según la acusación presentada ante el tribunal.
Vehículos de lujo, una mansión y vuelos privados
El caso se apoyó en una imagen pública construida alrededor del lujo: coches, viajes en jet privado y una vivienda frente al lago en Burlington, Ontario. Según los detalles expuestos por la Fiscalía, alrededor de C$5,6 millones se destinaron a vehículos de alta gama mediante fondos enviados a su empresa, AP Private Equity Limited.
Pleterski pagaba además unos C$45.000 mensuales por el alquiler de la mansión y acumuló C$4,9 millones en gastos con tarjetas de crédito. Los viajes y vuelos privados representaron aproximadamente C$870.000, según The Epoch Times.
En su alegato final, el fiscal Akshay Aurora rechazó la imagen de éxito financiero que Pleterski proyectaba en redes. «El señor Pleterski no era ningún “Crypto King”. Ni de cerca. Resulta que no era rey de nada. Era un ladrón», afirmó, según la traducción recogida por la fuente. Pleterski mantuvo su posición: «Soy inocente de estos cargos. Por eso me declaré no culpable».
La sentencia aún está pendiente
Pleterski seguirá en arresto domiciliario, con sus padres como garantes. El acusado regresará al tribunal el 13 de noviembre para fijar las fechas de la audiencia de sentencia. El fraude puede conllevar una pena de hasta 14 años de prisión, aunque todavía no se ha dictado ninguna condena concreta.
El proceso llega después de la quiebra de Pleterski en el verano de 2022, iniciada por un grupo de inversores. Ese mismo año, en diciembre, fue secuestrado en el centro de Toronto y liberado tres días después tras un episodio en el que, según la BBC, fue torturado. Cinco hombres fueron acusados en una causa penal separada.
Pleterski fue detenido en mayo de 2024 y esperó más de dos años hasta la celebración del juicio. Su caso vuelve a poner bajo escrutinio un patrón habitual en las estafas difundidas por redes sociales: promesas de gestionar dinero ajeno, una ostentación utilizada como prueba aparente de éxito y estados de cuenta cuya operativa no puede verificarse de forma independiente.







