El Banco Central Europeo (BCE) ha abierto el plazo para que comercios electrónicos y de comercio móvil establecidos en la Unión Europea soliciten participar en el piloto controlado del euro digital. La convocatoria permitirá probar el uso de esta posible moneda digital de banco central en procesos de pago reales, aunque dentro de un entorno limitado y sin poner un euro digital emitido en circulación pública.
Las empresas interesadas tienen hasta las 17:00 horas (CET) del 27 de octubre para presentar su solicitud. Entre los requisitos figura atender a clientes en al menos dos países de la zona euro incluidos en el piloto y operar una plataforma activa, con capacidad suficiente para integrar el flujo de pagos de prueba.
Una prueba limitada al comercio electrónico
El ejercicio está diseñado para llevar el proyecto un paso más cerca de la experiencia de compra, pero no equivale al lanzamiento del euro digital previsto en la propuesta de reglamento europeo. La versión beta no tendrá condición de curso legal y no constituirá el euro digital definido en esa futura norma.
Esta delimitación permite al Eurosistema comprobar, bajo condiciones controladas, el funcionamiento de las infraestructuras de pago, los procesos operativos y la experiencia de los usuarios. En la práctica, los comercios podrán evaluar cómo encajaría un posible nuevo medio de pago en sus sistemas de compra y cobro sin que el instrumento se convierta en dinero público de uso ordinario.
La participación de los comerciantes será voluntaria y no remunerada. Las empresas seleccionadas deberán contratar e integrarse con un proveedor de servicios de pago con funciones de adquirencia, es decir, encargado de permitir que el comercio reciba los pagos de prueba.
Una red de 36 proveedores para conectar usuarios y comercios
El BCE seleccionó en julio a 36 proveedores que podrán desempeñar funciones de adquirencia, distribución o ambas. Los proveedores distribuidores facilitarán el acceso de los usuarios que cumplan los requisitos a los servicios de la versión beta, mientras que los adquirentes conectarán a los comercios con el sistema para que puedan aceptar los pagos experimentales.
El diseño pretende probar las dos partes de la operación: el acceso de los usuarios al servicio y la aceptación del pago en el punto de venta digital. Por eso, el piloto no se limita a una interfaz de pago, sino que también examina la conexión entre los proveedores, los comercios y las plataformas de comercio electrónico o móvil.
La fase operativa está prevista para comenzar en el segundo semestre de 2027. El calendario detallado sitúa las operaciones entre el tercer trimestre de 2027 y el tercer trimestre de 2028, después de los trabajos de integración y las pruebas previas. Según las preguntas frecuentes del BCE sobre el piloto, esta fase podría prolongarse hasta seis meses adicionales.
El piloto no decide la emisión del euro digital
Los resultados servirán para orientar el trabajo técnico, pero no determinarán por sí solos si el BCE emitirá finalmente un euro digital. El Parlamento Europeo autorizó en julio el inicio de las negociaciones sobre el marco jurídico propuesto, que continuaban abiertas cuando se publicó la convocatoria para los comercios.
Incluso después de que los legisladores aprueben ese marco, el BCE tendría que adoptar una decisión independiente sobre la emisión. La apertura de solicitudes acerca el proyecto a un entorno comercial más realista, pero deja sin resolver tanto la configuración definitiva como su base legal y la decisión final de ponerlo o no en circulación.







