El oro subió un 2,4% hasta situarse en torno a los 4.025 dólares por onza troy tras la victoria de los demócratas en las elecciones de mitad de mandato de Estados Unidos. El resultado altera el equilibrio de poder en Washington y eleva la incertidumbre sobre la capacidad del presidente Donald Trump para sacar adelante su programa económico.
El avance del metal precioso se produjo después de la leve caída registrada el martes, que quedó completamente compensada con el repunte posterior. La reacción refleja la búsqueda de protección por parte de los inversores ante un escenario político menos previsible y con mayor riesgo de bloqueo legislativo.
Un Congreso demócrata limita el margen de Trump
Los demócratas se hicieron con el control de la Cámara de Representantes y del Senado, mientras Trump mantiene la presidencia. Esta nueva distribución de fuerzas dificulta la aprobación de sus principales medidas económicas, entre ellas las rebajas fiscales y los planes de gasto.
Los inversores consideran que el Congreso demócrata podría frenar parte de esas iniciativas. Esa posibilidad introduce dudas sobre la evolución de la política económica estadounidense y favorece, según la lectura recogida en el mercado, la demanda de activos considerados refugio, como el oro.
La incertidumbre política no es el único factor que está impulsando la cotización. El dólar perdió terreno el miércoles frente a las diez principales divisas, mientras que los bonos del Tesoro estadounidense subieron de precio y redujeron su rentabilidad.
La relación entre estos movimientos y el oro es directa. Un dólar más débil abarata el metal para los compradores que utilizan otras monedas. Al mismo tiempo, una menor rentabilidad de la deuda pública reduce el coste de oportunidad de mantener oro, un activo que no genera ingresos por intereses, frente a los bonos.
Bitcoin cae y recupera el terreno perdido
El resultado electoral también provocó una reacción inmediata en el mercado de las criptomonedas. Bitcoin cayó casi un 3% durante la madrugada, cuando el cierre de los primeros colegios electorales empezó a apuntar a la magnitud de la victoria demócrata.
En torno a las 04:00, hora peninsular española, el precio de BTC bajó de los 76.000 dólares y marcó su nivel más bajo desde mediados de septiembre. La presión vendedora, sin embargo, fue breve: las compras posteriores permitieron recuperar prácticamente todo el descenso en cuestión de horas. Bitcoin cotiza ahora cerca de los 78.200 dólares, según la información de la fuente.
La caída inicial estuvo relacionada con las dudas sobre la futura legislación estadounidense para las criptomonedas. Trump se ha mostrado como un defensor del sector y ha prometido flexibilizar su regulación, pero una mayoría demócrata en las dos cámaras del Congreso complica la aprobación de nuevas normas favorables a los activos digitales.
El veto presidencial mantiene parte del margen de maniobra
El resultado electoral no elimina por completo la capacidad de actuación de la Casa Blanca. Trump conserva el derecho de veto y los supervisores estadounidenses pueden continuar desarrollando normas para el sector dentro de las competencias que ya tienen atribuidas.
Por ahora, los mercados han respondido de forma distinta según el activo: el oro se ha beneficiado del aumento de la incertidumbre, el dólar se ha debilitado y los valores tecnológicos han sufrido presiones bajistas. Bitcoin, por su parte, mostró una reacción inicial negativa, aunque recuperó con rapidez la mayor parte de la caída.











