Elon Musk ha reaccionado con ironía a la derrota republicana en las elecciones legislativas de mitad de mandato en Estados Unidos, después de haber destinado al menos 446 millones de dólares a organizaciones políticas vinculadas al partido. “Supongo que mis láseres espaciales para interferir en las elecciones no funcionaron esta vez”, escribió el empresario en X.
El mensaje, publicado esta mañana en su propia red social, alude en tono sarcástico a las acusaciones y teorías conspirativas que han cuestionado la influencia de Musk en la política estadounidense. No existen pruebas de que el multimillonario haya manipulado resultados electorales mediante satélites o láseres.
Una derrota pese al respaldo financiero de Musk
El empresario se convirtió en uno de los principales apoyos económicos de los republicanos durante la campaña. Según un análisis de los datos de financiación electoral elaborado por The Guardian, Musk destinó al menos 446 millones de dólares a organizaciones que respaldan al partido.
Una parte relevante de ese dinero se canalizó a través de America PAC, la organización creada por Musk para movilizar al electorado republicano mediante anuncios y distintas campañas políticas. Texas fue uno de los principales focos de ese esfuerzo.
En ese estado, el republicano Ken Paxton se enfrentaba al demócrata James Talarico, que aspiraba a lograr una victoria histórica en un territorio tradicionalmente republicano. De acuerdo con Business Insider, aproximadamente 224 millones de dólares de las aportaciones políticas de Musk se dirigieron a campañas republicanas en Texas, incluida la contienda contra Talarico.
Los fondos sirvieron, entre otros fines, para financiar anuncios de apoyo a Paxton y mensajes de ataque contra su rival demócrata. El resultado, sin embargo, fue favorable a Talarico, que derrotó a Paxton y se convirtió en el primer demócrata en ganar unas elecciones al Senado en Texas desde 1988.
Más poder demócrata sobre las empresas de Musk
El revés republicano no se limitó a Texas. El partido perdió la mayoría en el Congreso, un cambio que puede tener consecuencias para las compañías de Musk y para sus relaciones con la Administración Trump.
La nueva composición dará a los demócratas una mayor influencia en las comisiones encargadas de supervisar, entre otros asuntos, los contratos públicos y las empresas tecnológicas. Esos órganos pueden desempeñar un papel relevante en el escrutinio de las actividades empresariales y de los vínculos políticos de grandes compañías del sector.
Varios políticos demócratas ya habían reclamado investigaciones sobre los intereses empresariales de Musk y sus conexiones con la Administración Trump. La pérdida de la mayoría republicana puede facilitar que esas cuestiones reciban una atención parlamentaria mayor.
Frente a la dimensión política del resultado, Musk optó por una respuesta breve y humorística en X. Su comentario sobre los “láseres espaciales” no incluyó un análisis de la derrota republicana ni una explicación sobre el desempeño de las campañas financiadas por sus organizaciones.











