El oro y la plata siguen bajo una fuerte presión vendedora y, según el análisis técnico de Erik Juffermans, analista de Newsbit, todavía no hay señales claras de que ambos metales hayan iniciado una nueva fase alcista. El oro ha perdido los 4.000 dólares y la plata se mantiene en torno a los 50 dólares, después de registrar una corrección mucho más pronunciada.
El oro pierde los 4.000 dólares
El oro alcanzó en enero un máximo histórico por encima de los 5.500 dólares. Desde entonces, la cotización ha retrocedido hasta situarse por debajo de los 4.000 dólares y ha marcado un mínimo inferior al anterior, una estructura que, desde el punto de vista técnico, apunta a un deterioro de la tendencia.
Juffermans considera que el rebote reciente por encima de los 4.600 dólares no fue el comienzo de un nuevo movimiento alcista, sino una subida puntual dentro de una corrección más amplia. El metal precioso continúa, por tanto, sin ofrecer señales técnicas suficientes para confirmar un cambio de dirección.
El nivel que los compradores deben recuperar ahora es el de los 4.000 dólares. Para que el escenario mejore, el analista considera relevante que el oro consiga cerrar una semana por encima de esa referencia. Si no lo logra, la presión vendedora podría prolongarse y abrir la puerta a niveles inferiores.
En ese caso, Juffermans identifica una zona de soporte a largo plazo entre los 3.400 y los 3.500 dólares. Esa franja podría convertirse en el objetivo del precio si continúa el retroceso. Por el contrario, una recuperación sostenida por encima de los 4.000 dólares volvería a situar los 4.500 dólares como referencia al alza.
La plata amplía su corrección
La evolución de la plata es todavía más extrema. Después de superar los 120 dólares, el metal cotiza ahora en torno a los 50 dólares, lo que representa una caída cercana al 60%, según los datos recogidos en el análisis.
La zona comprendida entre los 45 y los 50 dólares funciona actualmente como el principal soporte técnico. El precio podría rebotar desde esa franja, aunque el analista advierte de que la tendencia general continúa siendo bajista. La existencia de un soporte no implica, por sí sola, que la corrección haya terminado.
El comportamiento del oro será especialmente relevante para la plata en los próximos meses. Juffermans señala que el metal suele seguir los movimientos del oro, por lo que una nueva caída de este último hacia los 3.400 dólares podría aumentar también la presión sobre la plata.
El escenario de los 30 dólares se mantiene como hipótesis
En un escenario bajista prolongado, el analista sitúa el objetivo de largo plazo de la plata entre los 30 y los 35 dólares. No obstante, la propia previsión presenta esa posibilidad como un escenario extremo en este momento. Antes de llegar a ese punto, la franja de 45 a 50 dólares constituye el nivel que deberá vigilarse para evaluar la capacidad de estabilización del precio.
La lectura técnica de Newsbit queda así condicionada a dos referencias principales: los 4.000 dólares en el oro y el área de 45 a 50 dólares en la plata. Mientras el oro no recupere el primer nivel con un cierre semanal y la plata no consolide su soporte, el sesgo descrito por Juffermans seguirá siendo negativo.











